ESCÁNDALO: La Comisión suspende indefinademente al Salón de la Fama, a 3 días de su reapertura

El Salón de la Fama no está suspendido, está aplazado, pero tenemos malas experiencias en tal sentido, y ahora entraremos en un letargo indefinido que dependerá de burocráticos procesos legales
El Salón de la Fama no está suspendido, está aplazado, pero tenemos malas experiencias en tal sentido, y ahora entraremos en un letargo indefinido que dependerá de burocráticos procesos legales
Por Yasel Porto.
UN NUEVO STRIKE PARA EL BÉISBOL CUBANO

Después de 7 meses de reuniones en el estadio Latinoamericano entre la Dirección Nacional del Béisbol Cubano y un grupo de cronistas (Grupo de Trabajo y Desarrollo) con el objetivo de organizar el II Coloquio del Salón de la Fama de la pelota cubana, a solo 3 días de iniciarse del evento se tomó la fatal decisión por parte de la DNB de postergarlo por tiempo indefinido alegándose que se necesitaba hacer institucional el proyecto.


Mi primera pregunta es: ¿Los exaltados en el 2014 y todo lo que se hizo aquella vez no fue legal? 

Segunda pregunta: ¿Acaso 4 años de inactividad más todos estos meses de reuniones y reuniones no fueron suficientes para concluir esos trámites jurídicos, legales, institucionales? 

Tercera pregunta: ¿Realmente es esa la razón, o hay algo más en el fondo que desconocemos, o alguien que no quiere que se haga algo que había sido hasta orientado por la Asamblea Nacional? 

Y la última: ¿Por qué decirnos hace tiempo que ya podíamos hablar del tema, darle promoción, que todo estaba bien, y por qué sabiéndose eso horas antes de darnos la noticia en la tarde del lunes, no se nos advirtió que no diéramos más promoción? Porque al fin y al cabo muchos aprovechamos varios espacios informativos para hablar con orgullo y esmero sobre este particular, para que la gente sintiera que se estaba ganando una batalla, que se estaba cumpliendo con un deseo de millones. 



De más está decir que estas preguntas fueron hechas por nuestro grupo sin que hubiera una respuesta convincente. Con mucho respeto, pero con todo derecho a los que decidieron y/o asumieron la decisión, respeto fue lo que faltó para los que asumimos esto y le dedicamos tiempo y pasión, haciendo lo que tocaba y lo que no tocaba, priorizándolo por encima de asuntos personales y profesionales, haciendo gastos y gestiones de todo tipo, dejando el alma prácticamente, como lo hizo el incansable amigo Tony Pérez, pero también Sené, Joel, Oscar, Pablo, Alexis, Kiara, Reynaldo,  Agustín, Tamayo, Norland, Boris, Rolando y el resto que de una u otra forma aportó. 

Y el sacrificio no importaría si el resultado hubiera sido diferente, porque lo hicimos con gusto, por todo lo que sabemos que eso representa para Cuba no solo en lo deportivo, sino en lo socio-cultural, y porque coño, sentimos de verdad por este deporte y por este país. 

¡Qué clara estabas Kiara! 

Pero no solo el valor hacia nosotros, sino también a los otros colegas dentro y fuera de La Habana, tanto los que habían preparado sus ponencias para el Coloquio, como los que participarían con el entusiasmo lógico a partir de su amor hacia el béisbol y su historia. 



Y también el pueblo, al que TODOS nos debemos, una afición que no solo asistiría al publicitado juego del Latino que serviría como colofón del evento, sino que festejaba en vano por concretar ese sueño que ahora parece más eterno. Habrá quienes discrepen de esto, y que me digan pesimista, pero creo que este es un nuevo revés del béisbol cubano, pues este nuevo intento fallido del proyecto, interrumpido dos veces, primero entre 1960 y 2014, y luego entre 2015 y la actualidad, dañará la confianza de muchos, que una vez más, tendrán que esperar. 

El Salón de la Fama no está suspendido, está aplazado, pero tenemos malas experiencias en tal sentido, y ahora entraremos en un letargo indefinido que dependerá de burocráticos procesos legales. 

Se cometerá de nuevo el riesgo que cuando un día se intente revivir por tercera vez a este moribundo, haya menos héroes beisboleros a homenajear en vida, menos cronistas comprometidos con fuerza y con vida para apoyar, y menos fanáticos que crean y confíen en la realidad de algo que sigue siendo una quimera. 



Las consecuencias pueden ser más peligrosas ahora, que el haber hecho el Coloquio sin todos esos ajustes institucionales, como si todos los premios nominales tuvieran tanta complejidad jurídica, y como si siempre nos lleváramos por ese principio. 

Pero pesa más el esquematismo que el pragmatismo. Nuestro béisbol está cada vez más necesitado, ya que se habla de legalidades, que sea tratado y considerado con todas las de la ley, nuestro deporte nacional, que acabe de una vez y por todas de ser reconocido como patrimonio cultural de este país, y sobre todo, que se apoye más con hechos reales. 

Ojalá mañana no sea demasiado tarde y este strike no sea en realidad un ponche para la pelota cubana.


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