Gallos barren y eliminan a Santiago, a pesar del arbitraje. (Resumen, video y declaraciones)

Y aunque en verdad pudo ser mejor arbitrado, nada empaña la proeza de los espirituanos. Los Gallos ganaron el comodín 2-0 ante Santiago de Cuba y esa es la noticia que cuenta
Y aunque en verdad pudo ser mejor arbitrado, nada empaña la proeza de los espirituanos. Los Gallos ganaron el comodín 2-0 ante Santiago de Cuba y esa es la noticia que cuenta
Foto: Oscar Alfonso
Por Elsa Ramos.

La hombrada de los Gallos sigue creciendo en la actual Serie Nacional de Béisbol y este martes consiguieron lo que pocos le auguraron antes del inicio de la campaña: entrar en el club de los seis primeros al ganarle a Santiago de Cuba 5-2.


La hazaña la consiguieron de manera categórica en una visita irreverente al Guillermón Moncada. Con la ventaja de una victoria bien lograda en el primer partido en el “Huelga” el pasado domingo, la tropa de José Raúl Delgado salió a garantizar un triunfo que impidiera un tercer encuentro.

Y eso hicieron, aunque antes debieron vencer otras tensiones al estilo de la mejor telenovela, cuando, camino a Santiago el ómnibus que los trasladaba sufrió un accidente, sin grandes consecuencias.

Para compensar el traspiés y para apoyar en patio ajeno, una comitiva de espirituanos partió en la madrugada de este martes y tras devorar kilómetros, fue el décimo jugador.

Después vendría lo que fue un partido enrevesado, con cuestionables decisiones arbitrales y defensivamente mal jugado por ambos elencos. Así entraron las dos primeras carreras por cada equipo, las de Sancti Spiritus en el segundo y el cuarto y las de Santiago dos en el cierre del cuarto. Después se amarraron en un abrazo a dos hasta el cierre.



Ninguno de los dos lanzadores quería ceder. Ni Yuen Socarras, que lanzó en siete sólidas entradas el encuentro de su vida (dos carreras sucias, seis hits, seis ponches y tres boetos) , ni Alberto Bicet, que defendió hasta donde pudo en ocho y dos tercios el pundonor de los santiagueros, demasiado desaliñados con el guante para un partido que exigía nervios de acero y mucha más oportunidad al bate, con apenas seis hits.

Cuatro de las cinco carreras marcadas por los Gallos fueron sucias a la cuenta de Bicet, y la única limpia llegó por un box dudoso que le representó el empate en la pizarra a la altura del cuarto. Aunque fue un digno rival no pudo impedir la derrota, además porque fue muy mal reemplazado por

Socarrás, superó las tensiones del juego y las imprecisiones del cuadro, lógicas en un partido con las características de este. Y en el séptimo capítulo, después de producirse una de las jugadas más polémicas del encuentro cuando un batazo de Gelkis Jiménez cayó en zona de duda y fue decretado foul cuando algunos lo vieron bueno con las bases llenas, el derecho se creció y lo dominó para adelantar el cierre “telenovelezco” del juego.



Cuando en la distancia se asomaba un extraining, los Gallos apelaron a todas sus armas para anotar las tres decisivas. En el noveno Yunior Ibarra encendió la llama con un doblete, pero fue puesto out en tercera al arriesgar un corring tras batazo de Daviel Gómez. Con la picardía conque suele jugar, Orlando Acebey cubrió con un swing el paso de Gómez a segunda. Luego el torpedero se enredó en el más costoso de los dos errores santiagueros en lo que era el tercer out del encuentro.

Con hombres en segunda y primera Yunier Mendoza se quitó de un golpe todos los fallos de la noche y disparó un hit de oro que trajo el desempate. Santiago le dio pasaporte a Cepeda y con las bases llenas, el zurdo Dunieski Barroso sentenció el pase de los suyos con un hit que trajo dos de un golpe ante el maltrecho relevo de Carlos Font.

Para sellar el partido llegó un relevo de altos quilates del veterano Ángel Peña, quien retiró los dos últimos capítulos a ritmo de tres ponches, sin hits y un boleto para ganar el encuentro con un ponche que inundó de espirituanos el terreno del Guillermón e hizo estallar en un grito interminable todos los confines de un pueblo que se prendió por casi cuatro horas frente al televisor o pegado a la radio.





Y aunque en verdad pudo ser mejor arbitrado, nada empaña la proeza de los espirituanos. Los Gallos ganaron el comodín 2-0 ante Santiago de Cuba y esa es la noticia que cuenta. Todo el aplauso para unos muchachones que se lo creyeron y lo lograron, con más agallas, que nombres.



Después de mil intentos de llamadas a un celular que no se desocupó más después del ponche de Peña, al fin pude traducir la alegría del hombre más feliz de la tierra en medio del Guillermón. Para después quedará el análisis más frío.

A la hora en que las notas se escriben con el corazón, aquí está la emoción de José Raúl Delgado: “Es que es una llamada detrás de la otra y no me da tiempo ni a cogerlo. Estoy arrebatao, acelerao, muchacha se partió el bate…no puedo explicarte más nada, fue un partido peleado por los dos, pero este no se nos podía ir…es otro equipo, Elsa, es otro equipo”, me dice con una carcajada del tamaño del triunfo que acaba de concretar.

Los Gallos están entre los seis mejores equipos y resultaron el eléctrico de esta fase. Ganaron un boleto merecido y todo cuanto hagan ahora es puro “sobrecumplimiento” .Antes de apagar su celular y en medio del bullicio de una conga espirituana, que definitivamente bailó en casa del trompo, José Raúl, adelantó entrecortado: “Ah y pon, ahí que ahora vamos por más”.


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