ORESTES KINDELÁN declara total apoyo a su hijo en el camino a las Grandes Ligas

El súper slugger cubano de la década del 90 está al lado de su hijo Lionard Kindelán, persiguiendo el sueño de llegar a la MLB
El súper slugger cubano de la década del 90 está al lado de su hijo Lionard Kindelán, persiguiendo el sueño de llegar a la MLB
Por Jorge Ebro.

Lionard Kindelán ofrece dos definiciones de Orestes: gran padre y gran entrenador. El Rey del Jonrón en Cuba ha pasado unos días en Miami ayudando de manera incondicional en la preparación de su hijo que busca una ruta hacia las Mayores.


Kindelán hijo entrena para su demostración ante los scouts de Grandes Ligas en un par de semanas y su papá ha estado supervisando el progreso, con un consejo a veces, con un gesto en otras. Siempre atento.




Desde que Lionard decidió que quería probarse en el mejor béisbol del mundo, su legendario padre –pegó 487 cuadrangulares en 17 series nacionales- le dio su mano y su corazón por encima de todo y de todos. Así como debe ser un cariño de sangre.

¿Qué te parece lo que has visto de progreso de tu hijo por estos días?

“La diferencia es grande, abismal. El ha tomado conciencia de que debe bajar unas libras y aprendiendo todas las adaptaciones que lleva el béisbol en los Estados Unidos, la mecánica del swing, fildear, correr, los ajustes’’.



¿Cómo ves sus posibilidades?

“El es un gran trabajador que sabe escuchar y quiere aprender. Yo noto cada día en él ese deseo de ir más allá, y si hace lo que se le pide, creo que tiene grandes posibilidades de hacer algo en el béisbol de Grandes Ligas’’.

¿Qué consejos le diste cuando empezó a jugar y cuál les ofreces ahora?

“Cuando era chiquito le decía que tenía que hacer mucho caso. Le decía que era muy bueno aprender desde chiquito, porque a esa edad se aprende todo más fácil. Ahora le digo que tiene que aprenderlo todo y esforzarse más’’.

¿Qué significaría para ti ver a tu hijo firmando en Grandes Ligas?

“El tomó una decisión y yo la apoyo un ciento por ciento, y si la suerte de Dios le toca a él, y para eso oramos todos los días, pues que bien sería. Sabemos que es algo difícil, pero no imposible’’.



Si él lo logra, ¿sería una suerte de sueño cumplido?

“Sobre todo para él. Yo pudo haberlo hecho, pero no lo hice por cosas de la vida y circunstancias. Si eso es lo que él sueña, lo que él piensa y lo que él desea, lo que me queda es apoyarlo’’.

¿Habrías sido estrella de haber jugado en Grandes Ligas?

“No voy a decir que hubiera hecho más que nadie, pero tampoco menos que nadie, porque tuve la suerte de jugar con muchos peloteros que jugaron en Grandes Ligas y fueron estrellas. Los mismos lanzadores a los que pude batearles y peloteros a quienes el equipo Cuba les ganó en aquellos tiempos. Así que creo no me hubiera sido tan difícil’’.