Prensa especializada da a Dayán Viciedo sólido candidato al MVP en Japón

El slugger cubano en este momento se ubica entre los 5 mejores de la Liga Central en promedio (.335), empujadas (74), anotadas, (70) y hits (129), por lo que no sólo está entre los latinos más destacados del circuito sino también entre sus mejores jugadores a nivel general
El slugger cubano en este momento se ubica entre los 5 mejores de la Liga Central en promedio (.335), empujadas (74), anotadas, (70) y hits (129), por lo que no sólo está entre los latinos más destacados del circuito sino también entre sus mejores jugadores a nivel general
Desde que conectó 3 jonrones y 5 sencillos, anotó en 3 ocasiones, remolcó 6 carreras y registró un promedio de .615 en el primer fin de semana de la campaña 2016, el cubano Dayán Viciedo ha sido uno de los bateadores de poder más temidos de la NPB.


Sin embargo, las lesiones le interrumpieron la recta final de la temporada 2016 y le impidieron por completo terminar la 2017, por lo que sus candidaturas para el latino más destacado de esos dos años, que parecían seguras, nunca pudieron concretarse.

En 2016, una lesión en su tobillo izquierdo lo dejó un mes fuera de acción entre mediados de agosto y mediados de septiembre y afectó severamente su rendimiento durante el resto de los encuentros del calendario.

Al final, sus prometedores números quedaron reducidos a 22 jonrones, 68 empujadas y un promedio de .274 en 119 juegos. Unos totales muy sólidos, pero no suficientes como para meterlo en la discusión del latino del año.

En 2017, un pelotazo le fracturó el brazo el 13 de agosto y lo obligó a perderse el resto de una temporada que ya había sido interrumpida por casi un mes debido a problemas con su proceso para obtener la ciudadanía estadonuidense.



Ambos inconvenientes lo limitaron a apenas 87 juegos, en los que disparó 18 cuadrangulares, remolcó 49 carreras y bateó para un modesto .250. De nuevo, números bastante decentes, pero insuficientes como para incluirlo entre los hispanos más descatados de la campaña.

Afortunadamente, las cosas han cambiado este año. El toletero antillano ha disputado hasta ahora el 94 por ciento de los juegos de su equipo y salvo por los 10 días que se perdió a finales de abril no ha dejado nunca de ocupar el cuarto puesto en la alineación de su club.

Con 33 partidos por disputar en el calendario, ya ha superado sus marcas personales en hits, dobles, anotadas y empujadas y además va encaminado a registrar nuevos totales en jonrones, boletos, promedio, porcentaje de slugging y porcentaje de bases alcanzadas.

Más importante aún, en este momento se ubica entre los 5 mejores de la Liga Central en promedio (.335), empujadas (74), anotadas, (70) y hits (129), por lo que no sólo está entre los latinos más destacados del circuito sino también entre sus mejores jugadores a nivel general.

Su mes de agosto ha sido especialmente productivo. Si bien sólo se ha ido para la calle en 3 ocasiones hasta ahora, está bateando para .467 (60-28), con 14 anotadas, 13 empujadas y 10 boletos, cifras que lo convierten en candidato al Jugador Más Valioso del mes.



Como ya lo hemos explicado en otras ocasiones, los cronistas deportivos japoneses suelen otorgarle ese premio al bateador con el mejor promedio ofensivo del mes, sin importar sus totales de jonrones y empujadas, por lo que sus posibilidades de ganarlo son muy buenas.

Es por esto que afirmamos que el caribeño ya ha lanzado su candidatura al latino más destacado del año en la NPB. De mantener su actual rendimiento y no sufrir lesiones mayores durante el resto de la campaña, lo más probable es que termine quedándose con los honores.

Su compatriota Alfredo Despaigne lo supera en jonrones (25 vs 18), pero está muy por detrás de él en remolques (74 vs 62), anotadas (70 vs 52), hits (129 vs 82) y promedio (.335 vs .238), por lo que no tiene chance de quitárselo.

El puertorriqueño Neftalí Soto también lo aventaja en cuadrangulares (23 vs 18), pero ni se le acerca en empujadas (74 vs 55), anotadas (70 vs 46), hits (129 vs 85) ni promedio (.335 vs .300), por lo que tampoco está en capacidad de arrebatarle el premio.



El venezolano José Celestino López, quien ya tiene 3 temporadas consecutivas siendo el latino más destacado de la liga, hubiese podido darle la pelea de no ser por un par de lesiones en sus muslos que lo mantuvieron fuera de acción por casi dos meses.

Sus cifras actuales siguen siendo buenas (18 estacazos, 55 remolques, 30 anotadas y un promedio de .304), pero están muy distantes de las del antillano con muy pocos juegos por disputar como para tener tiempo de alcanzarlas.

Quizás el único candidato que de verdad podría disputarle el honor es su compatriota Onelki García, quien tiene varios meses peleando por los lideratos de efectividad y victorias en la Liga Central y además es quinto en ponches.

Si éste logra cerrar la campaña en una nota alta y se queda con uno de esos dos lideratos, o incluso ambos, entonces la balanza podría inclinarse a su favor, no sólo por sus números, que son muy buenos, sino porque estaría haciendo historia.



Sólo un latino ha logrado jamás liderar uno de los dos circuitos de la NPB en victorias. Se trata del dominicano Balvino Gálvez, quien comandó la Liga Central con 16 triunfos en la temporada 1996 junto al japonés Masaki Saito.

En lo que respecta al liderato de efectividad, sólo 3 extranjeros han podido capturarlo en la Liga Central y uno en la Liga del Pacífico, ninguno de los cuales ha sido latino, por lo que si García logra concretar esa hazaña su candidatura será difícil de vencer.

En este momento, el zurdo antillano es tercero en efectividad en el circuito, pero cada vez se aleja más del liderato (2.86 vs 2.31), por lo que sus posibilidades de finalizar el año en la primera posición no son las mejores.

No obstante, no debemos olvidar que ya ha venido de atrás en 3 ocasiones distintas en esta misma temporada para asumir esa posición, por lo que tampoco debemos descartarlo tan rápido. Un buen remate final del calendario podría devolverlo a ese puesto.



En lo que respecta a las victorias, es segundo en este momento con 11 y está a sólo 2 del liderato, por lo que sus probabilidades de capturar ese título son mucho mejores que en el renglón anterior.

El panorama cambia bastante en relación a los ponches, departamento en el que si bien es quinto a la fecha de hoy con un total de 105, la desventaja que posee con respecto al líder (144) luce muy grande como para poder ser superada.

De cualquier forma, un caribeño que en apenas su primera campaña en la NPB es capaz de colocarse entre los 5 mejores de su circuito en victorias, efectividad y ponches y además está peleando por dos de esos lideratos sin duda merece ser considerado para el latino del año.

Sólo nos queda esperar para conocer el desenlace de esta emocionante carrera por el honor de ser designado como el hispano más destacado de la NPB en 2018.



Viciedo tiene la ventaja de su lado, pues sólo necesita mantener el ritmo que lleva en este momento y evitar cualquier lesión para alzarse con el galardón.

Si por casualidad llega a capturar el título de bateo de la Liga Central que está peleando en este momento y el premio al Jugador Más Valioso del mes de agosto, su candidatura será más fuerte todavía, pero sus números actuales ya son suficientes para darle el primer lugar.

García, por el contrario, deberá mejorar su rendimiento actual y tratar de capturar el título de victorias o de efectividad de ese mismo circuito para poder inclinar la balanza a su favor y quedarse con los honores.

Como ambos juegan para el mismo equipo, Dragones de Chunichi, ambos tienen entonces 33 partidos restantes en el calendario para tratar de alcanzar ese objetivo.