LA PRÓXIMA GRAN estrella del Ajedrez Cubano tiene nombre: Líen Medina

Líen se encuentra entre las mejores de su categoría en el país, en su aval cuenta con un cuarto lugar en el ya mencionado torneo Carlos Torres de México Foto tomada del Perfil de la ajedrecista en Facebook
Líen se encuentra entre las mejores de su categoría en el país, en su aval cuenta con un cuarto lugar en el ya mencionado torneo Carlos Torres de México
Foto tomada del Perfil de la ajedrecista en Facebook
Por Alexander García Milián.

Entre miradas escrutadoras nos vimos por primera vez esa tarde. El rostro de niña de Líen Medina me impresionó aún más por la viveza que expresaban sus ojos, los mismos que denotaban una inteligencia precoz y la ingenuidad propia de sus catorce años.


Ella esperaba, todo se había concertado para cerca de las seis en su casa. De a oídas conocía sobre su breve pero fructífero trayecto en el mundo ajedrecístico. Ese fue el móvil que me indujo a conocerla mejor, el ajedrez, el gran amor que tengo por el mundo de los trebejos, el mismo que siente ella, aunque a sus edad todas pasiones son extremas y la incertidumbre aprieta hasta aflorar la inmadurez y esa ignorancia propia de la adolescencia.

En Cuba donde José Raúl Capablanca resalta como uno de los grandes ajedrecistas de todos los tiempos, me sorprendió que conociera de Judith Polgar, de las hazañas en la increíble vida de la gran maestra húngara. Líen no me habló de Sulennys Piña, Yaniet Marrero ni Maritza Arribas sino como al más puro estilo de Polgar evoco con orgullo su encuentro con gran maestro Reynaldo Ver. Aunque no lo expresó directamente sé que Líen admira a Judith o al menos le resulta interesante su persona.

Conozco que Polgar creció con la influencia de Zoltan Kodaly y Bela Bartok, con ese espíritu magiar que acentuó su disciplina, sé también por otro lado que Líen ha crecido con la música de Taylor Swift, Adele y algún que otro “gustillo” por el reggaetón. Ella no es muy disciplinada, le falta mucho por estudiar y aprender, pero lo años harán lo suyo con eso. Sus historias, la suya y la de Judith Polgar parecen ir de la mano y unirse en las sesenta y cuatro casillas del tablero de ajedrez.



“ … Yo me inicié en el ajedrez por un amigo de mi mamá que a los diez años supo de mí, de mis condiciones y con él comencé participando en varios torneos locales…”- con nerviosismo soltó sus primeras palabras, ya sentados en la sala de su casa. Tras leve terapia sicológica sobre lo normal de la conversación, ella rompió el hielo bastante desinhibida y con un rostro más relajado que al principio.

La brisa fresca que es propia de los pueblos costeros como Boca de Camarioca soplaba ligera ese día y amenizaba poco a poco el diálogo. Con un lenguaje simple y el hablar suelto y desenfadado que he aprendido a sostener le hice ver a la joven que todo transcurriría con tranquilidad.

“… He participado en varias competencias internacionales, en el Carlos Torres de México por ejemplo,… también he ido a Colombia y esas son experiencias que me han aportado mucho a mis sistema de juego…”- me refirió, al preguntarle sobre su desarrollo y luego de hacerle énfasis en la importancia de competir en el extranjero, pues para nadie es un secreto que el ajedrez a nivel global funciona así, por la autogestión y el empeño individual que se le ponga. 



Ella les agradece a sus padres todo el apoyo brindado, todo el sacrificio que hacen por verla desarrollarse. Su incursión en el panorama foráneo se lo debe a ellos sobre todo a su madre que ha sido su guía, su consejera. La inconciencia de Líen no le permite palpar el dolor de la separación de papi y mami porque el centro de todo es ella, la niña….

“ …. Mientras haya dinero y pueda ir, seguiré asistiendo a esos eventos, hasta ahora no es un problema,… gracias a mi mamá y a mi papá, sobre todo a mami”- me respondió con soltura, ya más locuaz y comunicativa.

La vida no ha sido difícil para Líen. Su mamá es una “luchadora” innata, se ha abierto camino por su cuenta y tras dominar el inglés y el francés fluidamente le ha dado todas las comodidades posibles a su hija. Líen lo sabe y se siente segura por eso, quizás parte de su desinterés por el estudio profundo del juego este ahí, porque se hace la idea que lo tiene todo y en ese punto valorar las cosas , con el sacrificio que implica conseguirlas , se vuelve algo secundario….



“….Yo soy más ofensiva, prefiero peón rey y desarrollo más la estrategia que la táctica,… en finales me falta todavía… ese es quizás mi punto más débil,… aunque repito tengo que estudiar más toda esa literatura que existe sobre el juego, lo sé… aún soy un poco dejada en eso pero repito, es algo que sé… ”- habló con algo de pena, retorno a ese estado de tensión inicial, tal vez por develar un lado negativo o una faceta incomoda. 

Líen se encuentra entre las mejores de su categoría en el país, en su aval cuenta con un cuarto lugar en el ya mencionado torneo Carlos Torres de México, ello luego de finalizar en el tercer puesto y descender por el desempate. Además hace poco sumó ochenta puntos a su coeficiente ELO, tras coronarse en un evento celebrado en Varadero. Ella cumplirá pronto quince años y aunque le encanta el juego sabe que los estudios son importantes….






“ … Todavía me queda camino por recorrer, sé que tengo que elegir entre el deporte y la escuela pero todavía falta,…. Voy a dejar que el tiempo pase a ver cómo van las cosas y ahí decidiré,… es muy difícil llevar las dos cosas y deberé tomar una opción,… hasta ahora pienso que sea el ajedrez…”- lo dice con dudas, frunce el ceño y su rostro adquiere una madurez insólita no vista en toda la entrevista, creo que en ese punto llegó una jugada difícil en el medio juego y debe detenerse para pensar bien, ya que los finales son su asignatura pendiente como me dijo.

La veo escrutadora, procesando todo rápido, con esa mente fría de los ajedrecistas. Pero tras el marasmo viene la calma, está en su casa, en su sala, entonces parece acordarse de que ella no tiene preocupaciones verdaderas, todo ha sido felicidad en su corta existencia y esboza una amplia sonrisa.