Cubanos en Cooperstown: ¿Tendremos verdaderos candidatos entre los que están jugando hoy?

Cubanos en las Grandes Ligas, con calidad de sobra para brillar, pero el Salón de la Fama es un nivel superior y llegar un sueño para la mayoría
Cubanos en las Grandes Ligas, con calidad de sobra para brillar, pero el Salón de la Fama es un nivel superior y llegar un sueño para la mayoría
Foto montaje: SwingCompleto, fuente Zimbio
Por Alexander García Milián.

La imagen de Pete Rose largando sólida línea al left center evoca sensaciones kinestésicas muy fuertes en mi mente; ese fue el imparable con el cual destrono al mítico Ty Cobb al frente de este casillero en las Ligas Mayores. Rose llora, abraza a todos, llora, ya las acusaciones de dopaje hacen ruido por medios especializados en béisbol. Ya el Hall of Fame se escapa…


Rose, Bench, Larkins, David Concepción, “Tany” Peréz; gran maquinaria roja de Cincinnati allá en los 70, figuras de siempre en el diamante. Todos llaman a la puerta de Cooperstown, todos y pensar que el cubano Peréz sin “mucho ruido” engrosará la lista de inmortales , hace olvidar algo esa cara llorosa de Rose; Rose, “Tany” , estrellas; Pete Rose el “ hereje ” , “ Tany ” Peréz, la excelencia llega a ese apartado pero sagrado rincón de New York…

Los nombres de cubanos en el Salón de la Fama trascienden por sí solos; según cita el historiador Elio Menéndez, Martín Dihigo y Atanasio “Tany” Pérez son los únicos cubanos exaltados a Cooperstown…




La senda de la inmortalidad

Apenas conocido en la tierra que lo vio llegar al mundo, la tierra de la piña; el avileño Atanasio “Tany” Pérez ha sido el único cubano elevado al Salón de la Fama del beisbol de Grandes Ligas (año 2000); debido a la decisión de la prensa deportiva especializada estadounidense.

Años antes, en 1987, fue exaltado el inmortal Martin Dihigo, pero a diferencia de Tany Pérez, mediante elección de un Comité Especial creado con el propósito de reconocer los méritos de quienes, vetados por el racismo imperante en las Grandes Ligas, durante los años 20 y 30 del siglo pasado, brillaron en la pelota negra de Estados Unidos. Este mismo comité, eligió en 2006 a los también cubanos, José de la Caridad Méndez y Cristóbal Torriente.

En sus más de veinte campañas en activo,( 23) dentro de la llamada Gran Carpa, Tany jugó para 4 equipos, pero sus logros más sobresalientes los alcanzó con el uniforme de los Rojos del Cincinnati, con el cual debutó el 26 de julio de 1964.



El cubano largó 379 batazos de vuelta completa y pegó 2732 hits para promedio ofensivo de 279 y entre los años 1967- 1977 remolcó 90 o más carrera y en siete temporadas impulsó 100 o más, numeritos que ponen de manifiesto su consistencia y oportunidad con el madero.

Tany además, fue integrante del equipo Todos Estrellas de la Liga Nacional entre los años 1967-70 y 1974-76 y elegido el Jugador Más Valioso del Juego de las Estrellas en 1967, el más largo de la historia de estos clásicos, al decidir en el inning 15 con jonrón a las tribunas frente al lanzador Jim “Catfish” Hunter.

Tany Pérez tuvo que esperar con paciencia por su tarja en el templo de los Inmortales del beisbol, la cual le fue conferida luego de 9 fallidos intentos.




Regla de oro

Un jugador cualquiera pueda ser incluido en la lista de los elegibles al Salón de la Fama necesita haber cumplido al menos cinco años desde su retiro activo y, para ser elegido, debe recibir como mínimo el 75 por ciento de los votos de los periodistas.

En el año 2000, Tany Pérez uno de los 30 aspirantes con posibilidades de salir elegido en esa, su décima ocasión como elegible. Su más serio oponente era, antes de la elección, Carlton Fisk, ex-receptor de los Medias Rojas de Boston y los Medias Blancas del Chicago, quien contaba a su favor con el mayor número de juegos activos en la receptoría. Pero Tany se llevó el “gato al agua” y la foto de su discurso lo dice todo; orgullo latino y cubano por siempre.

De modo oficial Tany Pérez fue el último jugador cubano en ascender al Olimpo del Béisbol Mundial. Opción que en los últimos años se hace menos absoluta y más real por la calidad de las figuras que han debutado y hacen carrera de forma exitosa en Las Mayores.




Se descompone la trama

Luego de la última elección al Salón de la Fama, donde el dominicano Vladimir Guerrero resulto elegido junto a figuras estelares de la mejor pelota en el mundo, como Jim Thome y Chipper Jones; la polémica encendió de nuevo las redes, ¿Qué cubano será el próximo en Cooperstown?, ¿ Realidad o ilusión?... Analicemos entonces…

A primera vista se impone dos patrones: las condiciones necesarias, los requisitos mínimos o básicos de elegibilidad radican en haber jugado al menos 10 temporadas y haber sostenido un rendimiento positivo durante el transcurso de la carrera deportiva en MLB. Ahora teniendo en cuenta este punto, saltamos al segundo y casi definitorio para mí; la juventud y el talento, la buena forma deportiva de los antillanos que actualmente militan en organizaciones de Grandes Ligas.

Por aquí, empezamos a transitar entonces; tomando como referente a jugadores como Orlando Hernández, Liván Hernández, José Contreras, por ir hasta los de mayor tiempo, finales de los 90 hasta la actualidad; en esta instancia el “Duque” tiene oportunidades de algún modo, sus cuatro títulos de Series Mundiales lo habilitan, pero es limitado por una corta carrera matizada por las lesiones. En un segundo grupo, estarían Kendry Morales, Alexey Ramírez, Yuniesky Betancourt y Yunel Escobar; aquí la decencia de sus guarismos no aporta mucho y quedan quizás con más veras relegados a un segundo plano.




La actualidad

Los nombres de ahora, los de hace seis o siete años, sin lugar a dudas resultan los más aptos para ser elegibles; dígase Yoenis Céspedes, Yasiel Puig, José Dariel Abreu, Yoan Moncada, Lourdes Gourriel Jr., Aroldis Chapman y en última instancia Yuliesky Gourriel,- la edad le pasa factura a mi modesto entender-. Pese a tener edad suficiente para seguir jugando y rendir al máximo, las lesiones y los altibajos me sacan de la lista a Céspedes y a Puig; entonces colocó en un nivel superior a Abreu, Yunito, Moncada y Chapman.

En los casos de José Dariel, Moncada, de Gourriel Jr. y de Aroldis Chapman; números, resultados, consistencia física (buena salud), los avalan para mantener el rendimiento consistente que llevan hasta la fecha en Estados Unidos. De la lista sacó a Abreu y a Chapman; Yunito y Yoan deben pugnar por el estrellato,… pero…

El as bajo la manga, el inesperado, la sombra,… Luis Robert Moirán, un verdadero cinco herramientas; batea, corre, tiene poder, buen brazo, roba bases; cuestiones que seguro habrá de pulir todavía. Luis Robert sin debutar al máximo nivel, jugando a ligas menores con los White Sox; con eso y todo, el avileño se lleva mis votos, mi preferencia, mi oportunidad para ser la próxima gran estrella cubana en el béisbol mundial. La suya, su opción lector queda en sus manos, aquí un mero criterio, un juicio modesto de un simple fanático.


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