DEMASIADOS ponches de Moncada opacan la calidad del cienfueguero

Moncada tiene gran talento para brillar al más alto nivel del béisbol, pero tendrá que dejarnos descubrir con grandes ajustes de su mecánica de swing si él es realmente ese jugador especial que no pocos esperábamos admirar en nuestro pasatiempo favorito
Moncada tiene gran talento para brillar al más alto nivel del béisbol, pero tendrá que dejarnos descubrir con grandes ajustes de su mecánica de swing si él es realmente ese jugador especial que no pocos esperábamos admirar en nuestro pasatiempo favorito
Foto tomada de Zimbio
Por Yirsandy Rodríguez.

Sabemos que tiene un buen swing de potencia cuando hala la pelota desde el lado izquierdo del cajón de bateo y que, mejorando el contacto a la derecha, podría convertirse en un bateador ambidextro letal. Lo hemos visto golpear jonrones monstruosos, a una velocidad de salida impactante, capaz de recorrer distancias considerables. De hecho, sus homeruns han recorrido un average de 411ft y el impacto de salida de sus conexiones ha aumentado de 88.5 MPH en 2017 hasta 92.3 este año.


¿Qué calificación le damos a su defensa? Es aceptable, aunque ahora su registro de DRS es de menos-1, pero eso podría variar y, sobre todo, superar el punto medio en la liga. Para concluir esta corta exploración, hablemos de sus veloces piernas: Él ya tiene un precedente (aunque haya sido en Clase-A o Triple-A) de 49 (2015) y 36 (2016) bases robadas en Ligas Menores, así que ese talento también lo podría explotar más, aun cuando juega para un team perdedor como el White Sox. Entonces, ¿cuál es el gran problema alrededor del segunda base cubano de 23 años? Por supuesto, hemos llegado al punto más dominante de todos: Los ponches. Esos 117 strikeouts en 330 PAs que ves en todos los filtros estadísticos, están convirtiendo la temporada de Yoán Moncada en un producto demasiado inferior a su etiqueta.

Después de irse con 0-for-4 y un ponche en la victoria de los White Sox por 10-5 sobre los Rangers de Texas en la jornada dominical, Moncada no está de líder en strikeouts gracias a sus compañeros de equipo, los lanzadores Reynaldo López y Joakin Soria, pues ellos poncharon en dos ocasiones a Joey Gallo, quien ahora acumula 118-K’s. Sin embargo, Gallo golpeó un triple en cinco turnos y llegó a 46 RBIs (12 más que Moncada) y le duplica los jonrones al cubano, 20 por 10. A su vez, Moncada pasó por el 27th-partido en que se va sin conseguir hits esta temporada y, curiosamente, también se ha ponchado en al menos uno de sus viajes por el home plate en ese mismo lapso. He aquí el gran problema: Son demasiados ponches y muy poco valor de poder agregado, asumiendo que Moncada hace demasiado swing con la intención de llevar lejos la pelota.

Para ser honesto, no creo que 29 extra bases (de ellos solo 10 jonrones) sean una respuesta contundente para un hombre que intentará deshilar la pelota en cada paseo por el home. Además, si comparamos esos patrones con los de la liga, encontraremos que Moncada aún no supera los estándares correspondientes entre jugadores regulares de su misma posición y turno al bate: Mientras exhibe un .683 OPS hasta este lunes, los leadoff hitter y los intermedistas superan eso, con .697 y .740, respectivamente.



Dando una mirada a sus estadísticas periféricas en la zona de strike, quizás encontremos parte del problema que está presentando Moncada al atacar los pitcheos en el home.




Tal y como aparece ahí, sus porcentajes de fallo esta temporada aumentan cada vez más cuando su swing se pierde con pitcheos bajos y pegados, altos y otros localizados casi en el suelo, bien afuera. En esas zonas, todas distantes del cuadrante de strike, ha bateado apenas 1-for-35 este año, hundiendo buena parte de sus ponches en esos mismos puntos. 

Hay dos notas interesantes más: Moncada no está realizando más swing a pelotas fuera de la zona de strike (tiene 2.5% por debajo en comparación con su actuación en 2017) ni está recibiendo menos pitcheos buenos (le han lanzado un 2.1% por encima de pitcheos buenos este año).

Entre 162 bateadores calificados por FanGraphs en la métrica de O-Swings (Swings a bolas fuera de la zona de strikes), Moncada califica en el lugar No. 133, con 24.3%, bastante lejos del líder Salvador Pérez (Kansas City), quien marcaba 51.3% antes de este domingo. En la tasa de swing-strike ocupa el puesto No. 109, y en más pitcheos recibidos en la zona Moncada descansa en el 17th, una buena ubicación para recibir la oportunidad de balancearse sobre pitcheos jugosos. ¿Qué ha sido lo peor? A pesar de que no ha abanicado mucho a bolas fuera de la zona en comparación con el jugador de remplazo, su contacto es el 4th-peor de todas las Grandes Ligas con apenas 48.0%. Ese es el punto: Moncada es y podría ser aún más hábil para desechar malos pitcheos, pero todavía su capacidad para hacerlo no ha desarrollado como quizás estábamos esperando.



Sobre la gravedad de la situación, escribí par de veces este domingo en Twitter junto a mi colega Ray Otero en BaseballdeCuba:





Es bueno agregar también, que Moncada se ha ponchado 50 veces más que un total de 92 bateadores calificados esta temporada, incluyendo a su compatriota Yuli Gurriel en el 2nd-lugar del listado, a quien le sacaba 87-strikeouts antes del domingo.

Como me gusta decir: ¡Casi siempre estás a tiempo para rectificar! Y, obviamente, Moncada puede arreglar estas notas que estropean parte de su pedigrí. Sin embargo, cuando estás sufriendo 88 strikeouts más que tus paseos, el problema de concentración, ritmo, paciencia y ejecución es alarmante. Quizás habría sido una buena opción enviarlo hace buen tiempo a la tanda baja del lineup, pero eso no alivia la descoordinación. Haber cambiado de turno no era la gran solución, pero un cambio de responsabilidad quizás era necesario, incluso antes de enviarlo a la banca.

Moncada tiene gran talento para brillar al más alto nivel del béisbol, pero tendrá que dejarnos descubrir con grandes ajustes de su mecánica de swing si él es realmente ese jugador especial que no pocos esperábamos admirar en nuestro pasatiempo favorito.