ESCÁNDALO de la Federación Cubana de Fútbol con árbitra FIFA

La árbitra cubana Yanely Chávez, una de las figuras más prometedoras y jóvenes del fútbol femenil en la Isla, denunció que la Federación Cubana de Fútbol (FCF) le retiró su aval de la FIFA
La árbitra cubana Yanely Chávez, una de las figuras más prometedoras y jóvenes del fútbol femenil en la Isla, denunció que la Federación Cubana de Fútbol (FCF) le retiró su aval de la FIFA
Por Rafa Pérez.

La árbitra cubana Yanely Chávez, una de las figuras más prometedoras y jóvenes del fútbol femenil en la Isla, denunció que la Federación Cubana de Fútbol (FCF) le retiró su aval de la FIFA para participar en partidos internacionales sin ofrecerle ninguna explicación y alegando razones “confidenciales”.


“Es muy duro para mí, porque ese gafete es tan difícil de conseguir. Que tu propio país te excluya sin motivos aparentes, duele”, dijo Chávez en entrevista con la periodista deportiva Mayli Estévez, de la revista cubana Tremenda Nota. 

Según señaló Estévez, ningún directivo del fútbol en Cuba le ha explicado a la joven árbitra el motivo de su exclusión del listado de la FIFA en diciembre pasado. Hace tres meses le escribió un mensaje de texto al presidente de la FCF, Luis Hernández, y este le dijo que ignoraba la situación. 

“El país pierde una árbitra FIFA, y el presidente no lo sabe. Lo que sí confirma el caso de Chávez, junto al despropósito de la FCF, es que las mujeres en este mundillo tienen el doble de impedimentos”, reflexiona la reportera.



Chávez, original del poblado villaclareño de Zulueta y de 34 años de edad, es una de las 11 árbitras existentes en el panorama futbolístico nacional, en comparación con los 70 hombres que se desempeñan actualmente en esta práctica.

Solo dos árbitras de esas once tienen categoría internacional; Chávez era la tercera y, según el reportaje, la de mejor proyección, con un Pre-Mundial Sub 17 en su aval. Ninguna de las otras dos internacionales tiene un recorrido tan completo en el arbitraje. 

Chávez practicó atletismo en la Escuela de Iniciación deportiva (EIDE) hasta que el fútbol femenino gano mayor terreno en el país, sobre todo en La Habana, donde se mantuvo en un equipo como centrocampista hasta que sufrió una lesión grave en una pierna.



“Con mi lesión llegaron las limitantes dentro de la selección nacional: nadie quería correr riesgos conmigo. En 2010, me salí y empecé a interesarme por el arbitraje”. Como las ligas femeninas son casi inexistentes en Cuba, las árbitras también se ocupan de los partidos masculinos. 

De jugadora a jueza, Chávez tuvo que lidiar con la discriminación propia de un deporte entendido como meramente masculino. Recibiendo con frecuencia improperios como “marimacho, ciega, bruta”, Yanely cuenta que tristemente “es muy normal que te digan que no sabes nada de fútbol, o que te pregunten irónicamente quién te hizo ‘árbitro’”.

“Hay mucha discriminación: no porque lo diga yo, sino porque especialistas en la materia lo han reconocido. Existen árbitras que trabajan la primera división de este país, y están mucho más capacitadas que los hombres. Muchos de ellos no reúnen las condiciones y, sin embargo, siguen ahí, por encima de nosotras, porque son hombres”, apuntó.




Según señala el reportaje, en Cuba no existe ninguna organización encargada de procesar estas denuncias. Ni siquiera la FCF se ha manifestado públicamente sobre dichas preocupaciones.



“En mi caso, solo otra mujer, Irasema Aguilera, asesora de arbitraje en la FCF, fue la única persona que se acercó a la Federación Cubana a solicitar una explicación sobre mi exclusión de la lista FIFA. Todavía no ha obtenido una respuesta, ni la tendrá”, lamentó Chávez.

Antes de su exclusión de la FIFA y durante un torneo inclusivo auspiciado por la UNICEF en la Isla, Chávez se pronunció sobre el fenómeno discriminatorio en este ámbito. La villaclareña dijo entonces que con iniciativas semejantes se le mostraba al mundo que las niñas y los niños pueden dedicarse a las mismas actividades. 

Ese fue su último año como árbitra FIFA. Ante rumores de su reincorporación, Chávez sostiene que “sinceramente, ya no tengo ningún interés en eso. Con la Federación, y con quienes manejan sus hilos, no quiero ningún tipo de roce”.