Osbeck Castillo: '¿cuándo van a admitir un equipo unificado? Seguimos perdiendo tiempo'

Osbeck (a la izquierda en la foto) fue eje en los triunfos de aquellos legendarios Industriales, que guiados por Rey Vicente Anglada, ganaron las temporadas 42 y 43.
Osbeck (a la izquierda en la foto) fue eje en los triunfos de aquellos legendarios Industriales, que guiados por Rey Vicente Anglada, ganaron las temporadas 42 y 43.
Por Julita Osendi.

Aunque su paso por Series Nacionales puede considerarse fugaz, los amantes de Industriales no olvidan aquel mulato espigado, de rostro agradable y siempre, bien plantado en el box, llamado Osbeck Castillo.


Sus números no impresionan: 4 Series Nacionales, 25 victorias, 22 fracasos y 14 salvados, 199 boletos y 298 ponches.

No obstante, ningún seguidor azul lo olvida y es que Osbeck fue eje en los triunfos de aquellos legendarios leones, que guiados por Rey Vicente Anglada, ganaron las temporadas 42 y 43.

¿Qué se hizo del joven pitcher, qué hace en la actualidad?

“Nada es fácil. Soñaba con jugar en las Grandes pero cuando llegué firmé con Arizona Diamonbacks, en Ligas Menores. Pude jugar sólo en doble A. Trabajé un año con el Duque Hernández y luego entrené un equipo en Hialeah. Estoy felizmente casado con Yuniery y tengo dos niños: Jonathan, de 6 meses y Sophia, de 5 años. Trabajo como supervisor de una compañía de exportaciones. Juego en el Tamiami Sóftbol para no perder la forma.”



¿Primeros pasos de Osbeck Castillo por la pelota cubana?

“Nací el 29 de enero 1981 en la capital cubana. Estudié en la EIDE Mártires de Barbados y luego en la ESPA. Mi primer entrenador fue Jorge Mederos.

“Te cuento que cuando estaba en la escuela Primaria me querían hacer basquebolista por mi tamaño, incluso, matricularme en la EIDE porque era muy alto. Sin embargo, pasó Mederos haciendo captaciones por la escuela; a mí siempre me gustó la pelota. Eso sucedió cuando yo tenía 9 años y así fue que la cancha fue sustituida por el terreno de béisbol.

¿Siempre te gustó lanzar o por la potencia de tu brazo te ubicaron en el box?

“No siempre fui pitcher. En la categoría 11-12, primer año, jugaba left field, pero mi número en el uniforme era el 21, el mismo del gran Lázaro Valle (supersónico pitcher de Industriales y Cuba); o sea, siempre me gustó lanzar. Y , paradójicamente, también gozaba batear, y es que era muy bueno al bate y al campo.”



¿Equipos Cuba en edades menores?

“Integré selecciones nacionales desde los 15 años. Fui al Mundial Juvenil en Taipei de China y al Panamericano de esa categoría en Caracas, Venezuela.

“Llegando del Mundial Juvenil hice el Industriales en la trigésimo novena Serie Nacional, años 1999-2000. Tuve muy poca actuación: apenas gané un juego, perdí otro y salvé uno, sólo lancé 22 innings. Recuerdo que fue cuando regresaron Valle y Lázaro de La Torre (tras su retiro oficial).

“Al otro año, así sin más ni más, me dejaron afuera, no de Industriales sino de los Metros también. Me dijeron que era por bajo rendimiento.”

¿Qué hiciste entonces?

“Entrené yo, jugué la Provincial, lo hice bien, y gracias a eso, regreso en el 2002 a las Series Nacionales vistiendo la franela del segundo equipo de la capital, Metropolitanos.

“Con ellos gané 3, perdí 10 y salvé uno. Lo bueno fue que me dieron confianza, lancé muchas entradas, asistí al Mundial Universitario en Italia con la escuadra que dirigió Lourdes Gourriel.”



¿Eso te dio el boleto a Industriales?

“Pues sí, ya me conocían, y regresando de ese torneo formé parte de aquellos bravos Industriales, que hicieron las delicias de sus seguidores con el Rey León, Anglada, de mánager.

“La capital recuperó su sitial de honor, su equipo demostró que era el insignia de la pelota cubana. Fue una bonita experiencia. Formar parte de un conjunto tan grande, dar tantas alegrías a la capital.”

¿Extrañas esos tiempos?

“Sí, se extraña. Recuerdo aquellos plays off, específicamente cuando Rigoberto Blanco, mentor del Habana, prefirió jugar en contra de nosotros en lugar de Pinar del Río, y el tiro le salió por la culata.

“Estadísticamente tenía mayores posibilidades con nosotros; Pinar les había ganado con ese tremendo staff de pitcheo en la etapa regular y apostó por nosotros. ¡Cómo estábamos no nos ganaba nadie, y así fue!

“Tuvimos el mejor picheo colectivo dos años seguidos; éramos talentosos; sobre todo éramos un EQUIPO, una familia. Lo que nadie sabe que nosotros, cuando tocaba la gira por las provincias orientales, viajábamos todos los lanzadores. Recuerda que no todos estaban emplantillados en el primer equipo. Había una reserva.

“Pero, con tal de ir todos, nos repartíamos la comida y en una habitación de dos dormíamos tres. O sea, nos llevábamos a la reserva. Eso hizo grande aquel staff de pitcheo. Ganamos dos años seguidos y establecidos récord en juegos ganados, sólo con peloteros capitalinos; nada de refuerzos.”



¡Esos Industriales tan distintos a los actuales! Sé que aunque estés en el exterior, no te pierdes el accionar de tus leones.

“Es una pena que nuestros azules ahora no lleguen a la final y en ocasiones no clasifiquen. Verdaderamente, son muchas cosas que pasan.

"Hay que analizar el trabajo que se está haciendo en la capital desde las categorías inferiores. No es secreto para nadie que muchos peloteros se marchan del país sin tan siquiera llegar a las Series Nacionales.

“Desde muy jovencitos tienen los ojos abiertos a la verdad. Pero, además, ¿sabes lo que los padres tienen que asumir para ver a sus hijos jugando pelota organizadamente? un bate, 45 cuc; un uniforme, por el estilo; un guante, carísimo. ¿Qué sueldo soporta eso? Si no alcanza a duras penas para comer, ¿cómo gastar en eso? Creo que va a tomar tiempo resolver esos problemas que no son, para nada, de la base.”



Hace mucho tiempo que los padres son los autores intelectuales de los peloteritos cubanos, algunos de los cuales, como nos dice Osbeck , no llegan a las Series Nacionales porque emigran para tratar de jugar en otras ligas, fundamentalmente, en la MLB. Así y todo, se suceden las Series Nacionales, cambian las estructuras, se emplean refuerzos, se apela a las contrataciones. ¿Qué opinas?

“Todo lo que sea por elevar el nivel de nuestra pelota y recobrar el puesto que nos pertenece en el mundo, yo lo apruebo, pero no estoy de acuerdo con eso de los refuerzos.

“Después que pasa la primera ronda, ¿te imaginas a alguien que haya luchado en una provincial para hacer la preselección de Industriales, luego integrar el equipo y que después te bajen? Que viene fulanito o sutanito de otro equipo, de otra provincia; pues no estoy de acuerdo.

“En mi opinión no creo que venga un refuerzo a defender una camiseta que no es la suya.

“En cuanto a las contrataciones en el extranjero, esos mismos peloteros están el año entero jugando; el deportista para tener un rendimiento adecuado y estar libre de lesiones, necesita su descanso. Por eso no le puedes exigir a Despaigne (Alfredo), por poner un ejemplo, que rinda lo que está acostumbrado en la final de la Serie Nacional o en la del Caribe. No son máquinas.

“Está jugando en una de las mejores ligas del mundo, para no decir la segunda, después de la MLB. Con un béisbol bien exigente, de mucha calidad.”

(Como siempre que no concuerdo totalmente con mi entrevistado expongo mi criterio. Yo sí creo que los refuerzos son fundamentales por la carencia de buenos peloteros y los pocos hay que concentrarlos; conozco a muchos que dan lo mejor de sí por la nueva camiseta sin dejar de añorar a los suyos. Totalmente de acuerdo con lo de las contrataciones, que son muy necesarias para elevar nuestro nivel pero que deben tener en cuenta que los jugadores no son robots. O juegan en sus clubs o en Cuba.)

“Y lo otro: ¿cuándo van a admitir un equipo unificado, de los que están afuera y adentro? Seguimos perdiendo tiempo. ¡Cómo me gustaría ver un team Cuba capaz, potente, compitiendo parejo con los equipos de Dominicana, Venezuela, Puerto Rico. Nosotros poseemos calidad para competir al más alto nivel.”



Gana Industriales su segundo título consecutivo con el Rey Anglada y Osbeck Castillo desaparece de la escena azul. ¿Qué pasó contigo?

“Fácil. Me fui en el 2004 en una lancha rápida. Ya sabes que resido en Miami; tengo una bella familia que es mi motor impulsor diario.

“En Cuba tengo hermanas, mi mamá, mi papá, mi abuela que es lo máximo, tías, tíos, primas, un batallón, a los que quiero y extraño pero estoy en Miami y más no le puedo pedir a la vida.”

Me alegro de tu felicidad. Pero no te dejo ir sin el Todos Estrellas del Cuba.

“Me la pusiste en chino, pero voy: Orestes Kindelán, Antonio Pacheco, Germán Mesa y Omar Linares en el cuadro; cátcher: Pedro Medina; jardineros: Luis Giraldo Casanova, Armando Capiró y Víctor Mesa; designado: Kendry Morales; lanzadores: Pedro Luis Lazo, Jorge Luis Valdés y Eiuclides Rojas. ¿Mánager, quién otro? : el caballo de Rey Vicente Anglada.”