EL RETO DE Anglada, entre realidades y utopías

Este será un buen momento para que el mítico número “36” de los Industriales se desquite de su salida perdedora en 2008
Este será un buen momento para que el mítico número “36” de los Industriales se desquite de su salida perdedora en 2008
Por Yirsandy Rodríguez.

Cuando los aficionados recuerdan el trabajo de Rey Vicente Anglada como manager, posiblemente el consenso general exprese muestras de afecto y respeto a los siete años que dedicó como director de Industriales.


Anglada se retiró en 2008, luego de ser barrido por Pinar del Río en aquel playoffs que inició con una bochornosa derrota por 24-0 en el Capitán San Luis, y es posible que concuerdes conmigo en pensar que su salida no fue buena. Así pues, ha pasado una década, Industriales ha jugado 901 partidos —incluyendo match de postemporada— y, cuando algunos pensaron que esto no podría suceder: Rey Vicente Anglada volverá a dirigir a los Azules de la Capital. La noticia, sin dudas, ha sido trending topic en toda La Habana.

Obviamente, la razón por la cual Anglada fue designado por los funcionarios del deporte en la capital no fue exactamente gracias a su pedido, sino, a que el ex manager tres veces campeón dio el paso ante el ‘aparente’ vacío que dejó su amigo, Víctor “El Show” Mesa. De todas maneras, ¡bienvenido, Rey Vicente Anglada! 



Un turno oportuno para Anglada

Creo que la decisión ha sido coherente de ambas partes. Anglada ya tiene suma experiencia para timonear esta “eventualidad” de los Azules, y así Carlos Tabares, que se quedó parado en el “círculo de espera”, tiene un año más de preparación para enfrentarse al duro reto de dirigir en la capital de todos los cubanos. A su vez, creo que será un buen momento para que el mítico número “36” de los Industriales se desquite de su salida perdedora en 2008 –esto no quiere decir que ganará el campeonato— o, al menos, experimente un mejor sabor ante lo que parecían sus últimos días como mandamás en la cueva de los Leones.

Tal parece que Industriales necesitaba de alguna manera un regreso fugaz de Anglada, para mantener (y quien sabe superar) el trabajo de recuperación del team encabezado por Víctor Mesa, quien dio el paso al frente en agosto del año pasado. Entonces, ¿quién mejor que Anglada para asumir este reto en el tiempo? Rey ganó tres títulos —dos de ellos consecutivos en 2003 y 2004— en cuatro visitas a la final, registró un prestigioso average de 55-34 por temporada y, sobre todo, le impregnó su espíritu de combatividad a los Industriales, un extra que no aparece en las estadísticas, pero ayudó para devolverle los sueños a la afición capitalina y de buena parte del país. 

Sin embargo, la responsabilidad que tiene esta vez supera a todas las anteriores, incluso la de 2003, cuando decidió impulsar aquellas ideas y aires de renovación en unos envejecidos Industriales —donde fue tildado de loco por algunos—, para inyectar de sangre joven al equipo. Bajo su dirección, los Industriales recuperaron de alguna manera cierta reputación perdida en juegos de postemporada, ya que habían ganado un solo título (1996) en la década anterior a su mandato. Anglada conformó un equipo que jugaba como una maquinaria, sobre todo en los llamados “aspectos pequeños del juego”, como la agresividad en todas las acciones, el respeto al contrario y la disciplina técnica y táctica. No dejaba de recordarles a los jugadores que se emplearan en cada carrera, respetaran al público y, por encima de todo, defendieran esas letras en el pecho (INDUSTRIALES), aún más que las de la espalda (el apellido). Su filosofía era sabia, tal y como reza en las doctrinas de la vieja escuela, severa y exigente, pero, al final, formadora de valores que sobresalían más allá del terreno de béisbol.



¿Retos o sueños?

Ahora me imagino cuántas personas están felices por escuchar que Rey volverá a dirigir Industriales. Algunos no repararán en detalles más profundos por ahora —quizás hasta que se acerque la Serie 58—, pero otros ya se están frotando las manos para llenarse de entusiasmo y apoyar de nuevo a los Azules de Anglada. Aunque son otros tiempos, y el presente demuestra que el béisbol en la capital no se está moviendo por sus mejores corrientes en el diamante, los fanáticos de los Leones están comenzando a ver una luz de esperanza en el retorno del “36”. No obstante, nada será fácil… y el propio Anglada conoce mucho más de eso.

Una vez que visualizamos a estos Azules, quizás no nos parezca que el tiempo ha cambiado tanto. Para Rey, ha pasado una década, y varios de los jugadores que dirigió en su última campaña, la 47 Serie Nacional, aún están activos. Por ejemplo, algunos jugadores claves, Yohandry Urgellés, Alexander Malleta, Rudy Reyes, Frank Camilo Morejón y Frank Monthiet, ahora tienen 10 años más y, junto a eso, varias habilidades perdidas. No obstante, el llamado de Anglada, “convocando a todos los jugadores capitalinos que están en otros equipos”, ha sido una estrategia inteligente. 



Hoy día, el gran problema de Industriales, el pitcheo, no es imposible resolverlo. Hay varios lanzadores que necesitan adquirir más experiencia y recibir más confianza. Aunque, eso sí, las palabras de Anglada al Noticiero Deportivo en la tarde de este lunes, no dan fe de que él estaría por muchos años dirigiendo. Todo parece indicar que su compromiso es por esta temporada. “Al menos para esta Serie estoy comprometido, ya veremos de aquí en adelante”, expresó el tricampeón nacional con Industriales en 2003, 2004 y 2006.

¡Qué increíble es el béisbol!... ¡Y qué impredecible es el tiempo! La vida rueda como una pelota de béisbol en el terreno de juego: Víctor Mesa batalló a más no poder a finales de los 1990s para insertar de nuevo en las Series Nacionales a Rey Vicente Anglada, y lo consiguió. 

Rey debutó dirigiendo un 6 de enero de 2002, el mismo día de su cumpleaños, y un año después, ganó el primero de sus dos campeonatos consecutivos (2003-2004) por barrida de 4-0 contra el team de Villa Clara que dirigía Víctor Mesa… Trece años después, Víctor dejó atrás a Matanzas, conjunto que devolvió a planos estelares entre 2012 y 2017, y tomó las riendas de Industriales, algo inimaginable tan solo unos cinco años atrás. Ahora, en 2018, Mesa deja la silla caliente de manager de los Azules, y Anglada, uno de sus grandes amigos del béisbol, lo remplaza. 



¿Cuántos sucesos inesperados en 15 años?... ¿Qué sucederá de ahora en adelante?... Como siempre me gusta decir, ¡lo bueno es que el béisbol está ahí!

…Solo sabemos de algo seguro: Industriales no gana un título desde 2010, y se me ocurre una fórmula parecida a la que ya está en marcha para evitar la sequía: “36” + “32” es 68, y 68 menos “12” títulos de Industriales, es “56”… ¿Estás pensando lo mismo que yo?