El nuevo escándalo de la pelota cubana, los uniformes del Sub-23

El tejido no alcanzó para todos los uniformes y la Dirección Nacional de Béisbol debió priorizar a los peloteros. Así, la uniformidad alcanzó un punto bien bajo desde el primer grito de “play ball” de la competencia.
El tejido no alcanzó para todos los uniformes y la Dirección Nacional de Béisbol debió priorizar a los peloteros. Así, la uniformidad alcanzó un punto bien bajo desde el primer grito de “play ball” de la competencia.
Por Daniel Fumero.

La V Serie Nacional de Béisbol categoría sub-23 años arrancó este domingo en el Estadio Guillermón Moncada. El actual campeón Santiago de Cuba enfrentó al último lugar del campeonato precedente, Guantánamo, para descorrer las cortinas de un evento llamado a desarrollar a las figuras noveles.


Sin embargo, en la parte alta del capítulo inicial, y mientras el pitcher abridor de los santiagueros no lograba colocar sus envíos en la zona de strike, las cámaras de la televisión tomaron a los integrantes del cuerpo de dirección de Guantánamo quienes vestían uniformes muy diferentes a los de sus pupilos.

En ese momento se dio a conocer la noticia: el tejido no alcanzó para todos y la Dirección Nacional de Béisbol debió priorizar a los peloteros. Así, la uniformidad alcanzó un punto bien bajo desde el primer grito de “play ball” de la competencia.

La pregunta del millón es, ¿llegará el tejido restante? 



Súmele a esta situación la poca vistosidad de los diseños, al menos, en los trajes de Santiago y Guantánamo. No sería nada increíble conocer que tal detalle también se pueda constatar próximamente en los uniformes de los otros 14 equipos que comenzaron a crear sus historias en esta lid sub-23.

Por demás, la baja calidad de la tela resulta fácil de percibir, algo que poco o nada ayudará a unos protagonistas que jugarán bajo altas temperaturas en horas de la tarde, pues la mayoría de los desafíos se efectuarán en horarios vespertinos.

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