Exlanzador de Industriales no se rinde en su afán de hacerse profesional

Pavel Pino ya ha considerado jugar en Japón, pues aún no ha conseguido jugar con equipo alguno.
Pavel Pino ya ha considerado jugar en Japón, pues aún no ha conseguido jugar con equipo alguno. 
Por Julita Osendi

Apenas comenzando yo a escribir para CiberCuba, uno de mis primeros entrevistados fue el lanzador zurdo capitalino Pavel Pino, quien salió en pos de nuevos horizontes tratando de jugar en el béisbol profesional.


Pavel había debutado con el segundo equipo de La Habana, Metopolitanos con 18 años y a los 20 ya vestía la franela azul de los Industriales. Con las condiciones que poseía, pienso que fue muy poco utilizado. Él mismo nos confiesa que “son cosas que pasan. Quizás si me hubiesen dado más posibilidad, mi historia sería distinta. El caso es que pasaba el tiempo, envejecíamos para el deporte y nada pasaba en mi vida. Así que decidí tomar otros caminos”.

Sin embargo, ha pasado el tiempo, y no has podido concretar tu sueño. ¿Qué haces en estos momentos?

“Actualmente entreno en Boca Chica, República Dominicana, de 7 am hasta las 12 del mediodía, y por las tardes voy a correr una hora ó 45 minutos, y después hago liga en casa (estiramientos); así me mantengo en forma.

“Como tú misma dijiste, no he conseguido jugar con equipo alguno. Tengo mis esperanzas están centradas en jugar este año en el béisbol de aquí. Es lo que me gusta, jugar pelota.”

¿Ha cambiado tu vida?

“Bueno, no mucho. Sigo con mi rutina de entrenamientos, sigo luchando. Hay que sacrificarse, mantener la autoestima alta; ya han pasado 3 años desde que me fui de Cuba, pero no pierdo la esperanza. Los cubanos somos obstinados.”



¿Has pensado en regresar?

“No. Mantengo mi idea de pitchear. Tengo novia, me gusta Dominicana para vivir, me he adaptado a este pueblo que es muy parecido al nuestro. Esto no impide que extrañe mi tierra, mis amigos, mis vecinos, mi gente. Y por sobretodo, mis padres.”

¿Sabes? Por lo general, los periodistas entrevistamos a los que triunfan, a los que “llegan”. No es tu caso hasta el momento; por eso te pregunto, ¿qué experimentas cuando ves a otros triunfar, por ejemplo, al Yuly Gourriel?

“El Yuli merece todos los honores; más que merecido el anillo. Todos los éxitos que ha conseguido en su vida y los que le faltan, son merecidísimos. Es un gran pelotero, además de excelente ser humano, así como su familia. Claro que me alegro de sus triunfos así como los de todos los deportistas cubanos, estén donde estén.”



Siempre vi en Pavel Pino un buen muchacho: servicial, atento, correcto; con cuna. Y no me equivoqué. Es por esto que le deseo toda la suerte del mundo y que logre sus sueños de seguir lanzando.

“El futuro no se conoce; pero en mi mente sigue el terreno de béisbol. He aprendido mucho de la vida en estos años lejos de los míos; esto me ha enseñado que hay que valorar lo que tienes; hay que sacrificarse para lograr los objetivos. La vida te pone a prueba y si eres bueno, pasas.

“Tengo esperanzas. Me vieron en una sesión de scouting unos técnicos japoneses, y me dijeron que prosiguiera entrenando. Vamos a ver qué pasa.”


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