Pedro Medina: 'Los cubanos en la MLB nos embarcaron, no deberían regresar'

El exreceptor de Industriales y los equipos Cuba se declara en contra de aceptar de vuelta a los peloteros que abandonaron el país.
El exreceptor de Industriales y los equipos Cuba se declara en contra de aceptar de vuelta a los peloteros que abandonaron el país.
Por Boris Luis Cabrera

Un bullicio tremendo se despierta por momentos desde el Latinoamericano, se dispersa a grandes velocidades por las calles y golpea con fuerza la puerta de Pedro Medina. En el interior de su casa, el antiguo pelotero se siente vivo, se intoxica con las cornetas, las sirenas y la voz del anunciador oficial que se cuela por las rendijas de las ventanas; con ese estruendo colosal se oxigena y da gracias a Dios por los recuerdos que se mueven inquietos en su mente cada vez que sus azules juegan en casa durante la temporada regular.


Medina es, en toda la extensión de la de frase, un hombre de béisbol. Haberlo visto llorar frente a millones de cuando consumió su último turno al bate en series nacionales, lo confirma.

Me recibió en su casa con la misma naturalidad que llevaba a cuestas cada vez que se paraba en el cajón de bateo, no quiso revisar formularios de preguntas ni mostró jamás impaciencias ni dudas. Muy temprano comprendí como ese hombre era capaz de golpear pelotas a velocidades supersónicas en momentos tensos de juego y de conectar batazos de grandes dimensiones a lo profundo del jardín central.

Para llegar al patio, lugar donde realizamos la entrevista, es necesario pasar por un estrecho y mágico pasillo donde la historia cuelga en las paredes y el aire huele a héroes y a gloria deportiva.

Medina, el hombre que hundió esta isla unos centímetros en el mar al hacer saltar al unísono a millones de cubanos con su batazo en Edmonton, responde las preguntas de Play Off Magazine con la misa velocidad con que hacía swing en el homeplate: tranquilo y de verbo inquieto, sin absurdos temores y con su verdad como bandera.



Medina, siempre fuiste un jugador de un alto nivel técnico, con los años fuiste adquiriendo un alto nivel metodológico, sin embargo, tenemos la sensación que no te aprovechan lo suficiente, más con la necesidad que tenemos hoy en día de gente con ese conocimiento, ¿Qué estás haciendo en el presente?

En estos momentos estoy jubilado, fui durante 28 años profesor del Instituto Superior de Cultura Física y eso me dio una posibilidad metodológica grandísima, de desempeñarme científicamente en lo que respecta al béisbol y de ampliar mucho más mis conocimientos, e interpretar mejor las posibilidades reales del juego como tal. Yo pienso que todas las personas deberían tener esas posibilidades para que nuestro béisbol crezca más, ahora que se está evaluando más la ciencia y la técnica dentro de los deportes.

Hay que rescatar todo eso como en otros tiempos para que los alumnos o los jugadores que inician tengan mejor capacidad técnica y táctica dentro del béisbol, porque este deporte es muy complejo. Para poder enseñar hay que tener una gran capacidad y un gran conocimiento adquirido en un momento determinado. Eso implica que todas las personas no pueden estar en el terreno, los que estén en estas funciones tienen que tener una alta calificación para poder transmitir todos eso conocimientos con éxito.



Ahora estoy colaborando con la Comisión Nacional, a veces me llaman para dar un curso de superación a los entrenadores de la serie y he estado de comisario técnico por todo el país. Así tengo la posibilidad de seguir transmitiendo los conocimientos que he adquirido durante estos años. A veces hago mucho trabajo práctico y teórico y eso me obliga a superarme y a tener mejor comunicación con todos los que me escuchan.

Como director de Industriales, Medina se coronó en la temporada de 1996. FOTO: Pedro Enrique Rodríguez Uz.

Tu trabajo como director de Industriales se puede catalogar de muy bueno, dirigiste durante tres temporadas y lograste un campeonato. Sin embargo, no te hemos visto más en esas funciones, ¿por qué?

Mira, yo después que dirigí a los Industriales, he dirigido en muchísimos otros lugares, estuve haciéndolo en Italia durante algunos años. No me molesta dirigir, pero sí me molestaron mucho los métodos y los procedimientos que tuvieron conmigo en un momento determinado y eso me obligó a no dirigir más en la Serie Nacional.



¿Fue una decisión personal?

Si, una decisión muy particular. Pienso que yo dirigí en un momento muy difícil porque estábamos dentro del llamado “periodo especial”, te puedo decir que me esforcé muchísimo para que me salieran bien las cosas y tuve resultados. Recibí la ayuda de muchas personas que me rodeaban en aquellos tiempos para que esto fuera así. Lo que más importa en el deporte es el resultado que puedas tener, es lo que se evalúa y no el esfuerzo que se hace, pero yo me esforcé y tuve resultados.

¿Y estarías dispuesto a dirigir a Industriales nuevamente en cualquier momento?

Eso no te lo puedo decir, por el momento no lo pienso. No me gustan los procedimientos que se utilizan aquí. Yo siempre soy muy cuidadoso con las demás personas y me gusta que así sea conmigo.

Hablando de dirección, ¿crees que Víctor Mesa es el hombre indicado para continuar al mando de los Industriales o estos, por sus características, necesitan un director de verdadera “sangre azul”?

Bueno, Víctor ha demostrado que tiene características para poder dirigir, hay muchas personas que lo apoyan porque él lo exige, realmente no te puedo valorar si es el indicado o no porque yo nunca he trabajo con él, solo tengo referencias como las puede tener cualquiera y la observación que puedo hacer a través del tiempo.



En estos momentos él está con el equipo, Industriales es un conjunto bastante complejo en el sentido que siempre le están exigiendo resultados, yo creo que Víctor hace un gran esfuerzo porque las cosas le salgan bien, pero no te puedo determinar si sus métodos internos son los mejores para lograr el resultado que él quiere, porque solo puedo basarme en la observación. No estoy dentro del proceso.

El equipo tuvo muy buenos resultados en la primera mitad del campeonato y después no fue así, se convirtió en un equipo inestable. Algunos alegan que no tenía lanzadores, que no había buenos relevistas, que la situación estaba dentro de los jugadores…

Yo no he tenido la posibilidad de saber su forma de pensar, cómo ha llevado el trabajo con los jugadores. Quizás pudieron tener mejores resultados, pero eso está en dependencia de lo que estaba pasando dentro de ese colectivo. Para poder darte una opinión concreta debería de haber estado dentro del equipo y no lo estuve.

Te hago esta pregunta porque fuiste jugador y director de Industriales, conoces la forma de pensar de un capitalino y muchos tienen esa interrogante, si esos peloteros están preparados para ser dirigidos por alguien que no es de la capital.



Eso en realidad aquí en la Habana ha sucedido muy poco, si hay muchos de aquí que han trabajado afuera y han regresado, pero en mi mente no recuerdo que personas que no hayan jugado aquí hayan dirigido a los Industriales. Pero eso está en dependencia de como haya sido la comunicación de él con los jugadores y que los jugadores se hayan dejado dirigir correctamente por él, que lo hayan acogido como uno más. Creo que para poder dirigir en cualquier lugar hay que tener sentido de pertenencia y la verdad no te puedo decir si eso se pudo lograr o no.

Nuestro béisbol anda de capa caída, los aficionados están hartos de tantas derrotas internacionales, incluso en torneos de menos categoría, ¿a qué se debe esto? ¿Qué habría que cambiar para volver a los planos estelares a nivel mundial?

Nuestro béisbol no tiene ninguna dificultad en cuanto a la calidad de sus jugadores, pero sí veo muy a menudo, gracias a la posibilidad que tengo de estar de comisario técnico, las deficiencias técnico-tácticas que abundan en ellos. Están llegado al primer nivel con baches que traen desde las categorías inferiores y cuando aumentan las exigencias estas cosas salen a relucir. No sé si los problemas están en los profesores que enseñan estas cosas, o de la poca dedicación de los jugadores. Creo que se está enseñando el béisbol empíricamente y en estos momentos el deporte se ha convertido en algo científico, hay que buscar las mejores técnicas, los mejores métodos, para poder demostrar cómo funciona el béisbol moderno. Esa es la base.



Nuestro béisbol se ha vuelto poco exigente. Sin exigencias no se llegan a cumplimentar ciertas cosas. Hay mal corrido de las bases, no hay robadores, hay poca comunicación entre los jugadores en el terreno, mala mecánica de los lanzadores que desemboca en descontrol generalizado, jugadores mal colocados en sus posiciones, mal agarre de la bola al tirar, todo un desastre que se forma en ocasiones dentro de un partido de béisbol. No sé si esas cosas no se practican o los jugadores no las conocen.

Por eso vamos a otros lugares donde los jugadores, quizás con un nivel inferior al nuestro, tienen un dominio total de esas cosas y nos vencen.

La única manera de cambiar estas cosas es trabajar, trabajar con las dificultades, estar constantemente arriba de los jugadores para limar estas cosas.

En mis tiempos se hacían clases teóricas, donde el profesor o director te explicaba cómo funcionaba el juego de pelota como tal, eso hay que rescatarlo. Antes no existían profesores con altos grados científicos, pero sí con un nivel de técnica elevado y eran capaces de demostrarte ellos mismo determinados movimientos o técnicas que el jugador no podía hacer. El jugador observaba de cerca y aprendía.



No es un secreto que la mayoría de los aficionados están pidiendo a gritos cambios en la dirección de nuestro béisbol, ¿cuánta culpa pueden tener los directivos en la decadencia y el estancamiento que estamos sufriendo en este instante?

Los que dirigen siempre tienen altas responsabilidades en la organización y los resultados de un torneo o liga determinada, sucede que el que dirige tiene que buscar la forma de lo que se plantee en los congresillos se mantenga y se haga cumplir. Muchas veces después de esto salen las circulares cambiando las cosas. Los reglamentos tienen que existir al inicio de una temporada, no estar cambiando constantemente.

Los directivos se podrán cambiar, pero, ¿qué garantías existen para decir que los que vienen atrás serán mejores que estos? Nadie lo sabe, por lo tanto, lo más importante es buscar la forma que los directivos actuales funcionen correctamente. Habrá que hacer algunos cambios, pero al menos yo no estoy capacitado para decir si hay que quitar a este o aquel.

¿Cree Pedro Medina que es posible hacer producir nuestro béisbol desde el punto de vista económico, lograr de alguna manera que deje de ser una carga para el estado? Hablo de la posible creación de una liga profesional, de buscar patrocinadores, de insertar propagandas comerciales en los estadios, etc.



Mira, el béisbol de nosotros, nunca lo olvides, tiene un principio fundamental: es un derecho del pueblo, eso es un principio que nunca se puede olvidar. Para poder cambiar esas cosas, hay que cambiar la base de este principio. Si existen patrocinadores, estos se tienen que hacer responsables de la liga, eso es un poco delicado en el sentido de estado. Esos cambios tienen que venir, en primer lugar del órgano central, pero al crear una liga cubana de béisbol, donde se unifican los jugadores, crecerá el espectáculo y la motivación, los peloteros estarán más concentrados en la actividad que van a realizar, el estado se quitaría de arriba todos estos gastos tremendos que lleva el béisbol, todo esto es importante, pero nunca podemos olvidarnos de ese principio básico.

Si en algún momento el INDER le da la posibilidad a la comisión nacional de asumir este tipo de forma, no estaría mal, el béisbol es un deporte muy caro y la población en general se beneficiaria de este paso, al estado disponer de más dinero para otras cosas fundamentales.

Los estadios necesitan un poco más de lucidez, las propagandas comerciales de nuestros productos nacionales también le darían un toque de belleza a nuestros estadios, lo harían más colorido y le quitarían un poco esa frialdad que tienen la mayoría de ellos.



¿Crees que se les debe dar seguimiento en los medios nacionales a los cubanos que juegan en otras ligas como la MLB?

El cubano que juega en las grandes ligas en un momento determinado nos dejó ¨embarcados¨, nos la dejó en la mano, un día tomó la decisión de irse y nos dejó quizás en el momento que más lo necesitábamos. Yo pienso que esas personas no tienen sentido de pertenencia, yo tuve muchas ofertas, muchas propuestas y tentaciones, pero nunca pude dejar atrás a mi equipo, a mi gente, nunca pude romper ese compromiso que tenía con un grupo de personas y desaparecer.

El tiempo ha pasado, por suerte para ellos muchos han tenido éxito, han ganado mucho dinero y han tenido muy buenos resultados, pero tienen ese antecedente, dejaron a mucha gente “embarcada”: a sus compañeros de equipo. Algunos de ellos han venido, y sus manifestaciones no son las mejores, ellos se hicieron aquí, aquí los hicimos, aquí los cuidamos, y si un día tomaron esa decisión, su regreso tiene que ser muy delicado, porque ¿qué le digo yo al que está aquí?



Ahora todos piensan en ellos porque tenemos muchas derrotas internacionales y pensamos que con ellos quizás las cosas serían diferentes. Pero esa es la gran polémica entre ellos y nosotros, el abandono del equipo nacional, el abandono de un torneo, de una competencia. Ese es mi punto de vista, así lo veo yo.

¿Entonces esos que abandonaron a su equipo en plana competencia no tienen el perdón de Pedro Medina a la hora de confeccionar un equipo en un futuro?

No, conmigo no caminan, porque ya me abandonaste, confié en ti, te di abono, creciste conmigo y te fuiste. Además, ni siquiera eso es una garantía de triunfo, ningún conglomerado de estrellas lo es, mira el Clásico Mundial y sabrás de lo que estoy hablando.

Si a partir de ahora empiezan a seguir en la televisión nacional a estos cubanos, a dar información de ellos, ¿te sentirías incómodo con eso?



Incómodo no, pero lo primero que pensaría es “a ese lo hicimos nosotros”, esa es mi idea, si le va bien, felicidades, pero jamás pienso en su regreso porque ese nos abandonó. Además, yo podría pensar que, si estamos así, es también por culpa de esos que nos abandonaron.

Eras miembro del equipo Industriales cuando ocurrió el mayor escándalo que ha tenido que vivir nuestro deporte nacional, cuando varios peloteros de la capital fueron acusados y apresados por estar relacionados con apuestas ilegales y juegos “vendidos”. Se comenta que en muchos casos pagaron justos por pecadores, sin embargo, tú saliste ileso de aquello. ¿Qué nos puedes decir de aquellos lamentables hechos?

Han pasado ya muchos años de aquellos hechos, yo siempre me dediqué a jugar béisbol y nunca nadie se me acercó con esas ideas. En primer lugar, eso no se lo iba a permitir a nadie, pero parece que aquellos señores sabían que a Medina no se le podía llegar con esas cosas. En mi círculo jamás escuché de esas cosas y yo era amigo de todos los que estaban allí, y la verdad es que yo me enteré de eso en el mismo momento que se enteró el público: cuando dieron la noticia. Aquello me asombró mucho, te digo con toda honestidad que jamás detecté nada de eso a mi alrededor.



Si hubo injusticias o no con algunos peloteros tampoco te puedo dar una opinión porque ese no era mi círculo y algunos de ellos están incorporados a la sociedad para el bien del béisbol. Es mejor dejar esas cosas en el pasado. Ojalá que ese tipo de cosas no sucedan jamás, por el bien de nuestro deporte y de los peloteros.

Gracias a aquel antológico jonrón en Edmonton, que levantó de los asientos a millones de cubanos, tu nombre quedará grabado en la historia de nuestro béisbol. ¿Fue ese el momento más feliz de tu carrera deportiva?

La vida me dio muchísimas posibilidades para ser feliz, pero lo que sucede con aquel jonrón son las circunstancias en que salió.

Ese jonrón tiene para mí una gran significación, sobre todo por lo que sucedió antes de eso. Yo era el regular de ese equipo, ese día me mandaron al banco y se dijo que yo estaba enfermo, cosa que no era cierta. Pero por suerte para mí hice un comentario delante de un periodista y después lo comentó, le dije al director (Serbio Borges): ¨Al final de todo esto me vas a tener que traer, yo voy a hacer mi trabajo y después vamos a ver cómo termina todo esto¨. Por suerte para mí me tuvo que llamar a batear en un momento clave, hice mi trabajo y entonces eso quedó como una cosa inolvidable, han pasado muchos años y todo el mundo me llama “el hombre de Edmonton”, eso me dejó marcado para siempre, es la parte más importante y está valorado como uno de los jonrones más significativos que ha tenido el país, a pesar de no lograr la victoria en ese partido.



Pero te digo, en mi carrera ese no fue el más importante, también está mi jonrón 100, mi jonrón 200… más importante fueron algunos partidos que decidí aquí en el Latinoamericano contra Orientales, contra Mineros.

Hoy en día, yo camino por las calles y la gente se acuerda, padres que se han parado frente a mí y les han dicho a sus hijos: “este es el tipo”, y me hacen su historia, me hablan de su emoción y algunos hasta lloran frente a mí. Uno está haciendo su trabajo muchas veces y no sabe la tremenda repercusión que eso puede tener en las personas.

¿Se considera Pedro Medina como el receptor más integral que ha pasado por las series nacionales?

No me gusta hablar de mí, me pone incómodo. Pero sí te puedo decir que traté de tener un equilibrio, siempre traté de jugar al 100 por ciento y eso me dio la posibilidad de tener varios records. Siempre tuve más posibilidades a la ofensiva, que es lo más espectacular del juego de pelota. Puedes ser muy defensivo, pero eso no es visible para el público en general, cuando se compara con un jonrón.

Para el público no es lo mismo un buen tiro a segunda que un jonrón. Siempre fui cuarto o quinto bate y eso me daba la posibilidad de jugar todos los días e irme superando en todos los aspectos de juego. Los comentaristas de la televisión siempre se fijaban en la parte ofensiva, hacían hincapié en ello, pero no se puede dividir el béisbol, no puedes hacer dos equipos para un juego de béisbol, uno defensivo y otro ofensivo, tienes que buscar un equilibrio. Yo hacía muy pocos errores, tuve temporadas en las que no hice ninguno.



Me preocupaba mucho por el tema de la defensa, tuve muy buenos entrenadores como Ricardo Lazo y Lázaro Martínez, que me ayudaron mucho. Los directores que tuve siempre confiaron mucho en mi defensa, mis passballs eran escasos y los cogidos robando andan por encima del 42 por ciento en aquella época llena de buenos robadores. Si miras mis números son muy competitivos con respecto a otros que dicen que son receptores superdefensivos.

Muchas glorias deportivas en nuestro país están desatendidas y otras apenas son conocidas por las nuevas generaciones, ¿quién o quiénes son los culpables de esto? ¿Teme Pedro Medina caer en el olvido con el paso de los años?

Siempre pienso que el pasado hay que tocarlo, sin pasado no hay presente y sin presente no tienes futuro. No pienso que pueda caer en el olvido, sobre todo porque vivo en la Habana, aquí vive mucha gente y eso me da la posibilidad de intercambiar constantemente con las personas; pero sí pienso que hay muchos atletas que fueron estrellas y no se les da su lugar. Hay que buscar la forma de que los nuevos aficionados puedan conocer a estos jugadores.

Eso depende de la divulgación de los propios periodistas, de los que comentan, de los que transmiten, de los que escriben sobre béisbol. Cuando tú empiezas a hablar sobre el pasado, estas personas saldrán a la luz.


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