Pelotero espirituano regresaría de una sanción que le impusieron...¿por su salud?

En espera de una confirmación estaba el prospecto espirituano Luis Dariel Serrano, condenado a una separación del béisbol de dos años, primero por epilepsia y luego por intentar salir de Cuba para tratársela.
En espera de una confirmación estaba el prospecto espirituano Luis Dariel Serrano, condenado a una separación del béisbol de dos años, primero por epilepsia y luego por intentar salir de Cuba para tratársela.
Por Mayili Estévez.

En espera de una confirmación estaba el prospecto espirituano Luis Dariel Serrano, condenado a una separación del béisbol de dos años, primero por epilepsia y luego por intentar salir de Cuba para tratársela. La Comisión Provincial del Béisbol, consideró esto último como un intento del pelotero de establecerse fuera de la Isla, y por ello le castigó. La confirmación de su regreso llegó, en medio del Congresillo Técnico de la Serie Provincial en Sancti Spíritus: el trinitario puede volver a ponerse los spikes. No cumple toda la sanción, por “buen comportamiento”.


Serrano, de 23 años y prometedor antesalista, lo había referido en la red social Facebook: “Ya casi comienzo a jugar, esperemos que mi salud me deje seguir luchando por mi sueño”. Desde agosto de 2016, Serrano tuvo que abandonar la Serie Nacional tras focos epilépticos, según el diagnóstico del médico del equipo por aquel entonces, Carlos Fidel Valdés. “Manifestaba que eran calambres musculares, pero en realidad lo que tenían eran convulsiones (…) estaba obnubilado, o sea, desorientado”, dijo al periódico Escambray.

Desesperado por la enfermedad, en 2016 Serrano tomó la decisión de hacerse con un pasaporte, y pedir un visado… ¿haitiano?. Donde el trinitario —desde la inocencia, asegura— vio un trampolín hacia otro país para su tratamiento, la dirección del INDER en Sancti Spíritus, vio la cercanía de Haití con Dominicana, la primera parada para muchos prospectos del béisbol cubano, en su afán por alcanzar las Grandes Ligas. 

Con esa consideración entre manos llegaron las dos negativas para salir del país desde los servicios migratorios. El primer intento se vio frustrado por un requerimiento del Servicio Militar, y el segundo ni siquiera requirió una excusa clara. Serrano había solicitado la baja del béisbol a nivel nacional, pero se le negó también por ser “interés del alto rendimiento en la provincia”.



En noviembre de 2017, según declaraciones del pelotero a CiberCuba, Serrano estaba “parado, desentrenándose” y de “brazos cruzados”, lo que contrasta enormemente con su más reciente publicación en redes sociales, y en un final con su reincorporación al béisbol activo de su provincia. Serrano, hasta su “stop”, había jugado tres Series Nacionales, en las que disparó 18 vuelacercas e impulsó 52 carreras, y ahora pretende seguir incrementando esas cifras en la pelota cubana.

Aunque la enfermedad haya quedado en un segundo plano, tras la sanción, y en Cuba no se conozcan jugadores del alto rendimiento que convivan con la epilepsia, a nivel mundial se reporta el caso del futbolista mexicano Chicharito Hernández, quien la padece desde que estaba con la cantera del Chivas. La epilepsia no le ha impedido al mexicano brillar en los mejores escenarios del fútbol. No obstante, Serrano debe tener especial cuidado, pues a la epilepsia se le suman otras coyunturas: su posición es la esquina caliente y los partidos en Cuba se juegan, en su mayoría, bajo el sol, durante más de 3 horas.


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