Freddy Asiel Álvarez, ¿Su peor año o la mala suerte le acompaña?

Esta temporada, que no es muy diferente a otras pasadas, con honrosas excepciones. Freddy Asiel ya está de colíder en el nada agradable departamento de juegos perdidos
Esta temporada, que no es muy diferente a otras pasadas, con honrosas excepciones. Freddy Asiel ya está de colíder en el nada agradable departamento de juegos perdidos
Foto tomada del sitio de origen
Por Norland Rosendo.

Decían que era el Villa Clara. Que sus compañeros no bateaban cuando él se encaramaba en el montículo a lanzar rectas a los codos, sliders filosas y curvas "partecinturas". Freddy Asiel ha sido un pitcher maldito o maldecido, escoja usted el término.


También es cierto que no ha sido de los jugadores más disciplinados y poco a poco se han ido tejiendo historias que ayudan a alejarlo del público. El mismo público que, sin decirlo siempre, reconoce en el muchacho a uno de los mejores serpentineros de Cuba en la actualidad.

Hablemos de esta temporada, que no es muy diferente a otras pasadas, con honrosas excepciones. Freddy Asiel ya está de colíder en el nada agradable departamento de juegos perdidos con siete; el último fracaso fue el domingo, después de ir delante su nuevo equipo, Industriales, por 1-0 en seis innings.

En un duelo contra el también refuerzo tunero Luis Ángel Gómez, un zurdo que sin tanta bulla mediática se jacta de poseer el mejor promedio de carreras limpias del campeonato (1.66) y anda invicto en seis decisiones.


Pero Freddy, con el público a su favor en el Latino y en una tarde en la que exhibió dominio de sus armas para detener a una tanda ofensiva que el día antes había dejado fuera de combate a los Leones, se subió a la lomita sin complejos, con la esperanza de que fuera su domingo feliz y que sus compañeros batearan lo indispensable para asegurarle el éxito.

Él hizo lo mismo que en casi todas las salidas en todo el torneo, ya fuera en la ronda inicial con sus Leopardos sin garras de Villa Clara, en el play off de comodines y en su anterior apertura con los Leones azules. Tener aperturas de calidad, caminar cuando menos seis entradas con dominio de los rivales y admitir cuando más tres anotaciones limpias. ¿Qué más se le puede pedir a un abridor en esta y en cualquier pelota?

Con Villa Clara, inició diez partidos, ganó dos y perdió cinco. En 53.1 entradas enfrentó a 228 bateadores, permitió 57 hits, para un average de .277; de las 26 carreras, siete fueron sucias, para una efectividad de 3.21 y 1.26 de WHIP, con 25 ponches y 10 bases por bolas, a razón de 2.5K/BB, muy bueno en comparación con las tendencias del (des)control del pitcheo cubano contemporáneo.


Pero hurguemos en sus salidas, más que en números globales. De todas sus aperturas en la ronda inicial solo una no fue de calidad, lea bien: una sola, contra Las Tunas, cuando explotó tras sacar cinco outs y permitir seis carreras limpias. Obvio, si con buenas aperturas perdió, era lógico que tuviera ese desenlace ese día.

Aquí les dejo más detalles:

A La Isla le tiró seis entradas, permitió dos carreras limpias y perdió.

A Camagüey en 6.0 le hicieron solo dos limpias y también perdió.

A Matanzas, en 7.0 le toleró una sola carrera inmaculada y también perdió.

A Santiago de Cuba, en 6.2 le fabricaron dos limpias y también perdió.


Contra Guantánamo no fue diferente, en 6.0 le pisaron tres veces la goma limpiamente, dejó el juego con ventaja y luego el bull pen no pudo sostener la ventaja.

Peor fue la fortuna contra Cienfuegos, iba lanzando de maravillas, con ventaja de 5-0 y al empezar el quinto inning el agua obligó a parar el partido.

Sus dos decisiones favorables fueron contra Pinar del Río, elenco al que le tiró 6.0 entradas, le permitió una sola limpia y se apuntó el triunfo por 3-2 y también ajustadísimo fue el éxito ante Ciego de Ávila (4-3), tras lanzar durante 7.0 capítulos y admitir las tres limpias de sus rivales.


Súmele que en la Serie de Comodines le tiró siete inning a Granma en los que le marcaron cuatro anotaciones. Al final, su equipo cayó por 5-3.

Conclusión parcial, con Villa Clara tenía que pitchear casi para cero si aspiraba al triunfo.

Ahora cambió de traje. Juega con unos Leones que son, todavía, los líderes en bateo de toda la temporada (.308), pero cuando sube Freddy Asiel Álvarez a la lomita se duermen los bates. Ya va por dos derrotas con par de aperturas de calidad.


Mire las estadísticas:

El 6.0 entradas, Pinar del Río le anotó tres limpias; suficientes para que perdiera 3-4, y este domingo, en 6.1 innings ante Las Tunas, una tanda tan poderosa solo le pisó dos veces la goma (por el descontrol de los relevistas, pero los hombres en base eran de su responsabilidad) y le tocó a Freddy Asiel «bailar con la más fea».

Así y todo, se ubica en el puesto 19 de los serpentineros de mejor efectividad entre las dos etapas con 3.29, pese a su balance adverso de dos míseras victorias con siete increíbles derrotas.

Dígame usted si es mala suerte o que el muchacho tiene alma de perdedor…


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