Danel Castro: "Fui digno de la Revolución Cubana y de papá Fidel; yo decidí quedarme"

Memorias de Danel Castro, que a sus 41 años aun juega béisbol de Series Nacionales
Memorias de Danel Castro, que a sus 41 años aun juega béisbol de Series Nacionales
Foto: Osvaldo Gutiérrez
Por Norland Rosendo / rosendo@juventudrebelde.cu

A sus 41 años, Danel Castro es un muchacho jugando béisbol. El hombre que más impulsa la carrera de la ventaja o la victoria en este campeonato (15), el que pensó que vestiría el uniforme de la selección nacional más tiempo del que realmente fue, le hizo un guiño al almanaque pese a la obstinada visión de algunos que lo desechaban por «viejo», y siguió rajando pelotas con el hacha de Los Leñadores.


Danel está a siete hits de los 2 000 (realmente son cinco, pues tiene dos congelados que se harán oficiales cuando las Tunas complete dos desafíos que están inconclusos). Será el jugador número 21 en lograrlo y el primero de Las Tunas. En diálogo reciente con JR confesó que esa era la última meta individual, pero le faltan siete jonrones para completar los 200 bambinazos. Sería el onceno pelotero 2 000-200. Siempre, el único tunero. Como está con el madero en mano, supongo que no se vaya sin ese récord.

—¿Pensaste en algún momento que no ibas a llegar a los 2 000 hits?

—Siempre imaginé que debía hacerlo para ser tan grande como los que lo han hecho; ese es un número que dice mucho en la historia. Cuando empecé a jugar de regular tenía como modelos a Kindelán, Pacheco y Linares.

—Se te nota sin tensiones en estos días previos a llegar a la mítica cifra…

—Estoy jugando normal, porque sé que en esta Serie, si no pasa nada grave, debo conectar los batazos que me faltan.



—Pero también estás próximo a los 200 jonrones, serías el primer tunero 2 000-200.

—Lo de los 200 jonrones empecé a verlo ahora. Ojalá llegue.

—Ya fuiste campeón con Villa Clara, pero nunca has podido vivir esa sensación con Las Tunas, ¿será este el año?

—Hace algún tiempo que Las Tunas está para campeonato, pero siempre he dicho que los muchachos tienen que creérselo. No basta con tener un grupo de jugadores buenos, la mentalidad influye mucho. Hay que escoger buenos refuerzos también. Lo importante es discutir el título, en el play off cualquier cosa puede pasar.

—¿Crees que te convoquen para el Juego de las Estrellas?

—No sé, y no estoy preocupado por eso; a mi edad, cualquier cosa puede suceder, pero me gustaría ser seleccionado, esa es una fiesta del béisbol cubano, una experiencia bonita.

(El lunes se anunciaron las nóminas y Danel fue incluido en el equipo de Orientales.)



—En Cuba se suele decir que un pelotero de más de 30 años es un veterano, ¿qué opinas al respecto?

—Cuando tienes 40-41 años es cierto que tu curva de rendimiento no es ascendente, pero la experiencia vale mucho, aporta. A partir de los 30 años es la edad de la madurez para un beisbolista.

—¿Consideras que han sido injustos contigo al confeccionar las preselecciones nacionales?

—No te puedo asegurar eso, porque todo el mundo dice lo mismo. Sin embargo, sí creo que tuve resultados para haber sido llamado muchas más veces a la preselección, haber integrado más equipos Cuba y además, para haber jugado bastante de regular.

«Si me preguntas, creo que la fatalidad geográfica influyó, además de que llegué cuando estaban dos torpederos excelentes: Germán Mesa y Eduardo Paret, pero mis estadísticas internacionales no eran malas, yo no hice tantos errores, por mí no se perdió ningún juego».



—De tus experiencias en el extranjero, ¿cuál es tu mejor recuerdo?

—El juego contra los Orioles de Baltimore en 1999; incluso, pensé que después de lo que hice en ese partido iba a estar muchos años en la selección nacional. Yo fui el que despertó la ofensiva cubana aquel día con un triple, y después se desbordó el equipo.

(Danel conectó en ese duelo de 5-4, con dos triples, cuatro carreras anotadas y dos impulsadas.)

—¿Por encima de la medalla de plata olímpica de Sidney 2000?

—Un segundo lugar en unos Juegos Olímpicos es un gran resultado para la historia, pero aquel partido contra los Orioles me marcó mucho.

Danel participó también en los campeonatos mundiales de 1998 y 2003, las copas intercontinentales de 1997 y 1999, los Juegos Panamericanos de 1999 y los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1998.



—¿Haces algún entrenamiento especial?

—Pienso que la alimentación es muy importante, desde joven siempre he cuidado ese aspecto: poca grasa y mucho pescado. Además, he trabajado bastante con las pesas.

«La base está en lo que hice cuando joven. Mientras los demás dormían, yo estaba haciendo pesas y corriendo. Todavía me queda el toque de las pesas, este año las reactivé y levanté 130 kilos en prom».

—Pese a los años eres un puntal en Las Tunas, ¿mantienes la idea de retirarte este año?

—Sí, esta debe ser mi última temporada, la meta, como te dije, son los 2 000 hits, y ojalá pueda completar también los 200 jonrones.



—¿Pensaste alguna vez mudarte de equipo en la Serie Nacional?

—Qué va, yo soy muy regionalista, tunero ciento por ciento, hijo de Vicente García, y defiendo la bandera de mi equipo como un león, hasta la muerte.

—¿Y tampoco soñaste con jugar en las Grandes Ligas?

—Desde que era joven veía juegos de las Grandes Ligas, no hay dudas de que es el mejor beisbol del mundo, y claro que me hubiera gustado probarme allí, pero nací en un tiempo en que hay que ser digno de la Revolución Cubana y de papá Fidel; yo decidí quedarme.


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