Víctor y Roger le pusieron el colofón a vergonzosa despedida del Cuba

Mal ejemplo le dieron los técnicos del equipo Cuba a los jugadores que dirigen, y peor cara mostraron de lo que son capaces los directivos cubanos cuando no están de acuerdo con una decisión arbitral
Mal ejemplo le dieron los técnicos del equipo Cuba a los jugadores que dirigen, y peor cara mostraron de lo que son capaces nuestros directivos cuando no están de acuerdo con una decisión.
Web Screen Shots
Por R. Padrón.

La desastrosa actuación del equipo Cuba en la Liga Can-Am tuvo un peor cierre con un espectáculo vergonzoso protagonizado por su cuerpo de dirección en el último encuentro, especialmente por su mánager Roger Machado, quien mereció la expulsión.



En el noveno inning, cuando Cuba perdía su último partido 5 carreras por 6 contra los Rockland Boulders, Yoelkis Céspedes llegó quieto a segunda base tras una conexión por el cuadro de Víctor Víctor Mesa.

Inmediatamente, el segunda base canadiense le señaló al árbitro que Yoelkis lo había agarrado al arribar a la base impidiéndole tirar a primera, y la dirección de los Rockland lo apoyó en la protesta. Tras una reunión entre los colegiados, el árbitro de segunda decretó la infracción del corredor y cantó el out.





La dirección cubana recibió la rectificación de la peor manera posible. Primero, el couch Mario Vega comenzó a manotearle y gritarle a uno de los árbitros, le siguió Roger Machado, que ante su impotencia por haber sido expulsado tras protestar le tiró tierra con el pie a otro de los réferis, en un gesto de irrespeto y violencia inaceptable en ningún béisbol del mundo.

Luego se sumó Víctor Mesa padre a la trifulca, quien comenzó a darle empujones a otro de los jueces, que decidió concluir inmediatamente el partido, en medio de aquella situación que se le había ido de las manos a los técnicos cubanos, encargados de mantener la disciplina en el equipo, no de contribuir a destruirla o estimular la indisciplina.

Mal ejemplo le dieron los técnicos del equipo Cuba a los jugadores que dirigen, y peor cara mostraron de lo que son capaces los directivos cubanos cuando no están de acuerdo con una decisión arbitral, tengan estos o no razón.



De haber jugado mejor la selección nacional en la Liga Can-Am, posiblemente Roger Machado no habría reaccionado pateándole tierra a un árbitro por tomar una decisión en contra del equipo, en un juego sin demasiada importancia, en un torneo a donde Cuba va como invitada con el objetivo en entrenar y prepararse para futuras competencias.

Da por pensar que la impotencia por haber perdido tanto en estos 20 partidos llevara a Roger y a los técnicos cubanos a reaccionar de esa forma antideportiva.


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