Los orishas (o desde el Olimpo) hacen a Víctor Mesa rey de la selva

Víctor ya cogió la escoba, amparado por dioses blancos del olimpo terrestre o por orishas perseverantes
Víctor ya cogió la escoba, amparado por dioses blancos del olimpo terrestre
 o por orishas perseverantes
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Por Boris Cabrera.

Bajo un aguacero de comentarios se recibió la noticia que el polémico Víctor Mesa será el director de los leones de la capital para la venidera serie nacional. Sin dudas es la noticia del día, para no variar, el nombre del afamado ex-pelotero ha levantado nuevamente las pasiones más ocultas de los aficionados y ha formado un revuelo típico alrededor de su número 32.


Hace unos días el rio venia sonando y nos trajo hoy en la tarde la piedra más grande que se puede atravesar en la garganta de muchos. Víctor Mesa se fue tiñendo de azul en una metamorfosis que sin dudas, agradecerán los parciales capitalinos. 

En medio de una vorágine de críticas y aplausos donde siempre descansa su cuerpo y su mente, rompió las nóminas de la preselección y las lanzo al mar, levanto el polvo de los terrenos de la Ciudad deportiva y escribió en un papel los nombres de Rudy Reyes y de Yordanis Samon. 

Al primero, lo convenció con su pasión y su verbo a retornar del retiro, al otro le tiro de la cuerda donde dormitaba amarrada, la incertidumbre y los deseos de gloria. Lo cierto es que planto campamento y como buen líder, no discrimina a Griegos ni a Romanos. Carlos Tabares, su amigo y ex-capital azul, se adueñó desde ya del cajón de coach de la tercera base y se pueden oler los cambios que vienen desbocados como caballos salvajes por el horizonte.


Víctor ya cogió la escoba, amparado por dioses blancos del olimpo terrestre o por orishas perseverantes, está más activo que nunca, ahora es el Cesar del coliseo romano latinoamericano y ostenta al mundo su corona de laurel de hojas azules como el cielo y como el mar bravío. 

Quiere barrer la indiferencia, la apatía, el relajo y la indisciplina, quiere la historia, la melena y el titulo de rey de la selva.

Los aficionados de la capital aún están consternados, necesitan unos días para digerir el nombramiento, la mezcla de amor y odio está hirviendo en la olla, las dudas y las preguntas revolotean en el aire que respiran, pero al final, la mayoría llegara al mismo lugar porque todos los caminos conducen a Roma: Víctor Mesa Martínez es la opción única, el conejo que estaba en el sombrero, la fórmula mágica para que Industriales, el equipo insignia, el más ganador, el más polémico, el más amado y el más odiado de todos los conjuntos, se levante del fango y camine. 

Saludos amigos.